Señor,
sólo por hoy quiero vivir este día contigo,
sin cargar con el peso de todo mi pasado
ni angustiarme por todo mi futuro.
Me basta tu gracia para hoy.
Sólo por hoy quiero confiar en que me amas,
que no soy un error,
que mi historia está en tus manos
y que nada se escapa de tu Providencia.
Sólo por hoy aceptaré lo que venga
como permitido por Ti,
y responderé con fe,
aunque no entienda.
Sólo por hoy quiero ser fiel.
Fiel en lo pequeño y en lo escondido,
fiel cuando nadie me ve,
fiel cuando cumplir cuesta,
fiel a la vocación que me has confiado
y a las personas que has puesto en mi camino.
Que no me disperse,
que no me acomode,
que no me canse de amar.
Sólo por hoy cuidaré mi mente:
buscaré la verdad,
evitaré pensamientos que me ensucien por dentro,
y llenaré mi corazón de tu Palabra.
Sólo por hoy haré el bien en silencio.
Perdonaré aunque me cueste.
Sonreiré aunque esté cansado.
Y si alguien me hiere,
te ofreceré esa herida.
Sólo por hoy vigilaré mi lengua,
para no criticar,
no herir,
no sembrar división.
Que mis palabras construyan.
Sólo por hoy viviré con orden y responsabilidad,
haciendo lo que debo hacer,
aunque no tenga ganas,
ofreciéndotelo todo.
Sólo por hoy buscaré un momento de silencio contigo.
Me pondré ante Ti tal como soy,
sin máscaras,
sin excusas.
Sólo por hoy no tendré miedo.
Si Tú estás conmigo,
¿quién contra mí?
Enséñame a ser feliz en Ti.
Y si caigo, Señor,
sólo por hoy volveré a levantarme.
Amén.
Jesús Silva






