sábado, 5 de abril de 2025

Partiendo la Palabra V Dom. Cuaresma (Jn 8,1,11)

 




Cambia Señor, mi corazón 

 

Jesús está partiendo la Palabra en el Templo, cuando unos fariseos le traen a una mujer sorprendida en adulterio. Según la ley ha de ser lapidada y así se lo dicen a Jesús, para ver cómo reacciona. Estos hombres también saben que Dios dijo por medio de Ezequiel, que no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y que viva (Ez 18,23).  Ante esto, Jesús se agacha y escribe en el suelo. Quizás estuviera escribiendo que había sido enviado por el Padre para dar Vida en abundancia (Jn 10,10b) y por eso dice a los acusadores que el que esté sin pecado, que tire la primera piedra.

 Se fueron todos. Jesús se acerca a la mujer y le dice: ¡No peques más! No es una orden, es la Buena Noticia de que sí acoge la Vida que Él le ofrece con su Palabra (Jn 1,1-5) no tendrá que buscar migajas en el mundo, que socaven su dignidad. 

 P. Antonio Pavía 

comunidadmariamadreapostoles.com

 

miércoles, 2 de abril de 2025

Partiendo la Palabra El Evangelio y sus frutos (II) (Jn 12,20_32)

 



 Vimos que Felipe y Andrés dijeron a Jesús, que unos extranjeros querían verle. Jesús responde a este deseo, con una Catequesis profundísima, llena de Palabras de Vida, para todas las generaciones; para todos aquellos que tengan el deseo, el pálpito de ser sus Discípulos Amados... Oímos y oiremos a lo largo de todo este ciclo, a Jesús, que empieza diciéndonos:

"En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda él solo, sin fruto". No hay mayor soledad, que la de vivir, sin dar los frutos que brotan del Evangelio. Ser granos de trigo arrojados en tierra, nos asemeja a Jesús despreciado por su propio pueblo al Calvario. (Is 53,3...) Vivimos con la tentación, de defender nuestra vida, arropándola, por la música atractiva de este mundo, sin calibrar que esté mundo en cuyos brazos te arrojas, deja de arroparte, cuando lo que te ofrece no da más de sí, porque jamás estará a la altura de la infinitud y ansias de tu corazón. El Salmista dirá que quienes se abrazan al mundo, son personas que se " dejan pastorear por la Muerte" (Sl 49,15).

 Busquemos a Aquel que murió por nosotros para ser nuestro Buen Pastor que nos conduce por Pastos- Palabras que son "Espíritu y Vida" a la medida de nuestra  infinitud  (Jn 6,63).

 

P. Antonio Pavía 

comunidadmariamadreapostoles.com