martes, 5 de julio de 2022

Dios dentro de ti

 


 Nos dice Isaías que cuando Dios formo la tierra, no la creo inanimada, vacía sino para ser habitada (Is 45,18).

  Nos servimos del maravilloso proyecto creador de Dios para hablar de nosotros. Al crearnos, Dios imprime en nuestras almas un soplo de su esencia para que también podamos ser habitados, en este caso, por El. Sabemos que después de crear el mundo, Dios se escogió un pueblo - Israel - que, como dice el autor del libro de la Sabiduría, habría de reflejar la Luz de Dios a todas las naciones (Sb 18,4).

  Efectivamente, la Luz se hizo carne, habitó entre nosotros y proclamó: "Yo soy la Luz del mundo, el que me sigue no caminara en tinieblas." (Jn 8,12). En la Encarnación del Hijo de Dios, tomamos conciencia de que no hemos sido creados para una soledad triste, angustiosa, sino para ser habitados por El.

 Leamos lo que nos dice Jesús:  "El que me ama, guardara mi Palabra y mi Padre le amara y vendremos a él y haremos morada en el" (Jn 14,23) Hay pues una lóbrega soledad, aunque vivas acompañado, y la íntima soledad con Dios. Tu escoges.

 P. Antonio Pavia 

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domingo, 3 de julio de 2022

¡Pobre Jesús!

 

       Cómo duele la historia de Jesús para que hoy gente -como mi vecino- que conoce su existencia, no depare en lo que hizo por él. Hay más ojos para la tierra que corazones para el cielo, porque “Ojos que no ven...”, y como no Le han visto...

Tuvo que ser muy difícil para Él sufrir tanta soledad y angustia: Desierto y demonio, asesinato de Juan, Palabra más Palabra, milagro más milagro y acabar Crucificado porque a los sumos sacerdotes les molestaba su Sabiduría y bondad ¡Hay que ser...!!!      

No conozco el semblante de Jesús y se me ocurre ponerLe una cara, tal vez la de mi hijo y es que ¡No puedo!!! Una angustia brutal me invade como a su Madre ¡Terrorífico!, y aunque es difícil amar a quien no conoces, algo fuerte y desgarrador me dice que Los quiero y Les siento con el alma.

Las espinas de la Corona ya no están clavadas, pero hay otras que Le siguen haciendo daño. Él esperaba mover todos los corazones donde llegara su Ministerio y mira por dónde que no es así; debe producirLe más pena que su propia Muerte ¡Pobre Jesús! 

Aquel día les perdonó diciendo: “No saben lo que hacen”, pero es que ahora tampoco lo saben y ver que por decisión propia muchos se condenan, es tristísimo para Quien ofreció su Muerte por evitarlo.           

Dolido hasta el final de los tiempos, me hace escribir sobre este mundo tan poco agradecido.       

     Emma Díez Lobo

 

sábado, 2 de julio de 2022

Domingo XIV Tiempo Ordinario

 El Evangelio: El abrazo de Dios

 Veamos un soplo catequético de este Evangelio. Jesús envía a sus discípulos a los pueblos cercanos para anunciar la Salvación.

 Les da varias indicaciones. Nos centramos en esta: "Mirad que os envío como corderos en medio de lobos". Así fue enviado Él por el Padre al mundo:  como el Cordero que habría de cargar con sus pecados (Jn 1,29). Vino a un mundo ensangrentado por un sinfín de violencias instigadas por Satanás.

 Levantado en la Cruz en la cima del Calvario, una jauría de lobos insaciables en sus ensañamientos se agrupó a su alrededor. Sus aullidos eran dentelladas que rasgaban su corazón: "Se burlaban de él profiriendo desprecios como ... "que baje de la Cruz para que lo veamos y creamos en él..." (Mc 14,31-32). Cada burla, cada desprecio e insulto era un vómito contra su dignidad. Injuriado hasta la saciedad, Jesús el Cordero Inocente hablo al Padre acerca de esos lobos así: "Padre perdónales, no saben lo que hacen".

 Solo la Fuerza de Dios puede superar al mal ... al de los lobos de turno. Jesús envía a sus discípulos a un mundo de lobos, no porque sean perfectos, sino porque les da su Fuerza para, como Él, puedan devolver bien por mal... a los lobos. Lo pueden hacer porque Él les abraza cada día con su Evangelio.

 

P. Antonio Pavía

  

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jueves, 30 de junio de 2022

No jueces sino Luz de Dios

 


Jesús miro a la multitud y sintió compasión de la gente porque estaban como ovejas sin pastor (Mt 9,36…).

 Jesús no se limitó a compadecerse de los hombres, sino que entregó su vida para romper nuestros horizontes tan simples como sujetos al vaivén de las vanidades. Se dejó conducir al Calvario, crucificado venció con su Luz a las tinieblas.

 Nosotros a quien el Señor nos dice: " Vosotros sois la Luz del mundo" (Mt 5,14) asistimos a una etapa crítica de la humanidad marcada por guerras altamente destructivas, pandemias, sequías que provocan hambrunas...etc. En el colmo de su orgullo, el hombre, dejando a Dios de lado, se ha erigido como único discernidor entre el bien y el mal con secuelas que todos conocemos pero que preferimos silenciar. 

 Ante esta realidad, nuestra misión como discípulos de Jesús no es la de juzgar, ni meter miedos ancestrales. Jesús no nos llamó para ser jueces- acusadores de nuestros hermanos sino su Luz en medio de ellos. El hecho de obedecer a Jesús predicando y dando testimonio de su Santo Evangelio es el mejor servicio que podemos hacer al mundo. Quienes acogen las palabras de Jesús, se dejan juzgar por ellas. Es un juicio de compasión, de amor y misericordia...la de DIOS...que, como Padre, nos abraza con tal fuerza creadora que transforma nuestros corazones.

 Ojalá entendamos que Jesús nos envía al mundo con su Evangelio. No como jueces condenatorios sino como reflejos de su Luz.

 P. Antonio Pavia

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miércoles, 29 de junio de 2022

Por valle de tinieblas

 


Confesión de fe de un salmista: "Aunque camine por valle de tinieblas no temeré porque tú Señor vas conmigo" (Sl 23).

No es agradable vivir, a veces, la fe acosados por densas tinieblas; sin embargo, es caminando a través de ellas, guiados por Jesús, nuestro Buen Pastor de quién nos fiamos, como las vencemos. Sólo Él nos puede conducir al Padre pues es el Camino, la Verdad, y la Vida (Jn 14,6). Se nos presentan otros caminos en la vida, en los que aparentemente no hay tinieblas, tienen luces atrayentes y esplendorosas, pero, y bien lo sabemos, son luces con fecha de caducidad que al apagarse nos dejan vendidos a la angustia de nuestras oscuridades.

A pesar de ello Jesús, el Buen Pastor a quien un día “dejamos de lado" se presta a ser nuestra Luz... que jamás se apaga y no son pocos los que, venciendo sus resistencias, buscándole le encuentran. Empiezan, entonces, podemos decir, una nueva forma de vivir, tan gloriosa, que podrán, como este otro salmista proclamar exultantes: "Me enseñaste el camino de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua junto a ti" (Sl 16,11).

 P. Antonio Pavía

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sábado, 25 de junio de 2022

Domingo XIII T. Ord.

 

  Jesús, quiero seguirte, pero...

 Sondeamos un punto catequético de este Evangelio.

 Jesús   camina hacia Jerusalén con sus discípulos cuando de pronto un judío se le acerca y le dice: " Te seguiré donde quiera que vayas". Jesús le dice: las zorras tienen madrigueras y las aves nidos, y mientras que yo no tengo donde reclinar la cabeza. Desconocemos la reacción de este hombre.  Si suponemos la sorpresa de los discípulos de Jesús. Sólo después de recibir el Espíritu Santo que les prometió entendieron porque su Buen Pastor no tuvo donde reposar su cabeza ni al nacer, en un pesebre, ni al morir, en la Cruz.

 Jesús siempre descansó en el Padre, en sus manos al hacer su voluntad...así nos enseñó a todos quién es nuestro descanso: ¡El mismísimo!

 Recordemos como narra Juan su muerte: "Dijo Jesús, todo está cumplido e inclinando la cabeza entrego el espíritu." (Jn 19,30)

 Así murió Jesús y así murieron y mueren sus discípulos; entregando nuestro espíritu a Dios nuestro Padre.

  

P. Antonio Pavia

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viernes, 24 de junio de 2022

«Verano: tiempo de recuperarnos física y espiritualmente»

 

Queridos hermanos:

Esta semana comenzamos el verano, y con él llegan las vacaciones para muchos de nosotros. Seguramente tendremos más tiempo libre, más posibilidades de viajar, de compartir con la familia... Después de dos veranos encerrados por la pandemia, las ganas de salir de casa son mayores ahora que las normas sanitarias se relajan –aunque el coronavirus sigue ahí y no conviene olvidarlo–.

Todos tenemos derecho a “disfrutar de descanso y tiempo libre, que nos permita cuidar la vida familiar, cultural, social y religiosa” (Concilio Vaticano II. GS 67), y recuperar fuerzas tanto física como espiritualmente. Salir de nuestro ambiente cotidiano nos da la oportunidad de descubrir otras formas de pensar y ver la vida, de acercarnos a la naturaleza y respirar aire puro. El tiempo libre es más propicio para escuchar y contemplar, para serenar el alma, para el diálogo y la armonía, para el encuentro con personas amigas y queridas, para orar en la naturaleza o en las iglesias.

En verano, los pueblos de nuestra extensa geografía extremeña incrementan notablemente su población. Los niños y jóvenes vuelven a llenar sus calles. Aparte de los preciosos parajes naturales, de los ríos y las montañas, el patrimonio histórico-cultural es en gran parte de carácter religioso. Las Iglesias son los monumentos más representativos en muchas poblaciones. Son obras que han nacido del sentimiento religioso a lo largo de la historia, y que también hoy siguen siendo «auténticos caminos hacia Dios… una ayuda para crecer en la relación con él, en la oración» (Benedicto XVI).

Para los que prefieran viajar, las parroquias, los colegios y la misma diócesis ofrece algunas posibilidades para desconectar en este periodo estival. Diversas instituciones, asociaciones y movimiento con presencia en la diócesis (Cáritas, Scouts, Junior, JEC, Milicia de Santa María, Formacionistas…) organizan campamentos para jóvenes y niños en los próximos meses. La Hospitalidad de Lourdes retoma la peregrinación anual con voluntarios y enfermos desde el día 30 de junio al 7 de julio. También habrá en el Seminario un encuentro de seminaristas de toda España, en el que algunos darán el paso al Seminario mayor.

Nuestros centros de estudios teológicos, el Instituto de Teología “San Pedro de Alcántara” y el Instituto de Ciencias religiosas “Nuestra Señora de Guadalupe” están acabando el año académico. Tras dos años de interrupción, el XII Congreso teológico-pastoral “Raíces y sinodalidad” ha puesto el broche de oro. La Iglesia en sínodo necesita la comunión y la participación de todos en la misión, especialmente de los laicos. En este sentido, la formación adquiere una importancia decisiva: para realizar ministerios (diácono, catequista, lector, acólito, ministro de la comunión…), para asumir responsabilidades en la evangelización (en las parroquias, en los movimientos, en las cofradías, en Cáritas…), o para formar parte de los órganos de decisión y consulta de la diócesis y de las parroquias.

Y tenemos la suerte de contar con un plantel de profesores especialistas en teología que es una gran riqueza para toda la diócesis. El Sínodo diocesano XIV encomendó a estos centros la coordinación de la formación de los laicos (Orientaciones y disposiciones, n. 176). Invito a todos los que puedan a aprovechar esta oportunidad. Además, ahora se abre la posibilidad de hacer el grado en teología también en horario de mañana.

Por último, les recuerdo que el día 29 de junio es la fiesta de San Pedro y San Pablo, el día del Papa. En esta jornada damos gracias a Dios por nuestro Santo Padre Francisco, pedimos, de manera especial, por su ministerio al servicio de la Iglesia universal, y contribuimos con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad. En estos tiempos difíciles, de secularización y de crisis, este donativo, conocido como óbolo de San Pedro, es un signo concreto de pertenencia a la iglesia y de adhesión al Papa como símbolo de su unidad. Los animo a contribuir generosamente en la colecta que se hace en las parroquias dedicadas a este fin.

Como esta será la última comunicación del boletín diocesano por este curso, quiero desearles felices vacaciones a todos.

Con mi bendición,

+ Jesús Pulido Arriero

Obispo de Coria-Cáceres