miércoles, 16 de marzo de 2022

Mi amigo, mi otro yo

 


San Pablo dice que Jesús es la Sabiduría de Dios (1 Co 1,24).

 Los primeros cristianos sabían que Jesús era "La Palabra del Padre" por lo que podemos afirmar que Jesús es la Sabiduría del Padre que viene a nuestro encuentro cada vez que leemos y escuchamos hambrientos su Evangelio. Esto reviste vital importancia a la luz del siguiente pasaje bíblico: "Esta -la Sabiduría- entrando en las almas santas forma en ellas amigos de Dios" (Sb 7,27…). Almas santas son aquellas que buscan incansablemente a Dios como la Fuente de su vida.

 Respecto a que la Sabiduría convierte a estos buscadores en amigos de Dios oigamos esto que dice Jesús a sus discípulos: "A vosotros os llamo amigos porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer" (Jn 15,15b). Jesús abre su corazón a los suyos y confidencialmente les hace saber que todo lo que su Padre le ha hablado al oído se lo ha anunciado a ellos: El Santo Evangelio que brotó como Manantial de Aguas Vivas del corazón del Padre hacia el suyo, y del suyo hacia su boca de donde brotó con su predicación (Jn 12,49-50). Es por eso que les llamo y nos llama también a nosotros sus amigos. Tengamos en cuenta que, en la Espiritualidad Bíblica, la palabra amigo significa "mi otro yo" por lo que podemos afirmar que todo aquel que vive abrazado al Evangelio, es considerado por Jesús como "Su otro yo…".

 P. Antonio Pavía

 https://comunidadmariama.blogspot.com/

martes, 15 de marzo de 2022

15 minutos

 


                                                                                        

 Aunque parezca baladí lo que voy a escribir, en verdad no lo es. Me puse a meditar muy seriamente sobre la Hostia que iban a poner en mi lengua y...  

Me preparé para recibirLa después de confesar ¡Madre mía! Tenía a mi Dios real conmigo, físicamente y por un tiempo corto, pero conmigo... Ya no estaba en mi mente ni en mi creencia, Le podía tocar...   

¡Por 15 minutos! Increíble, Le dije que no se marchara que se quedara un poco más, pero según S. Felipe Neri, es el tiempo que permanece dentro del alma. Con razón a la media hora ya estaba criticando...  ¡Irremediable!

Pena tener la Iglesia tan apartada -me cuesta respirar cuando camino- pero quiero volver. Si pudiera estaría Comulgando cada 15 minutos para no tener que confesar continuamente. Cuando el cura me ve debe decir ¡Otra vez la misma!... Y me da apuro, siempre soy la que llama a la Sacristía, los confesionarios ya no están y no veo a nadie más que a mí.

Pienso que “la gente” es cuasi perfecta o no se da cuenta de Quien se apropia de su alma. Tal vez me pase, tal vez no llegue, pero siempre me siento “rellena de pecados”; no hay un solo día que me asemeje a Pablo ¡Qué va!, más bien me parezco a los ajos que se repiten y repiten...

Soy un ajo con alma menos al Comulgar ¡Jesús, no tengo solución!, pero Dios quiere mi alma, aunque huela a ajo después de 15 minutos.

 Emma Díez Lobo

lunes, 14 de marzo de 2022

En tu Luz vemos la luz

 

 Hasta el más escéptico de los hombres que se empecina en negar la existencia de Dios percibe, a pesar suyo, ráfagas de transcendencia que golpean la fortaleza en la que protege su increencia. Ráfagas como, por ejemplo: ¿realmente solo hay la nada después de la muerte? A esta pregunta le sucede un deseo tantas veces arrinconado: ¿si Dios existe, ¿Cómo encontrarle?

 Una respuesta a esta pregunta que llevamos escrita en nuestra alma nos la ofrece este salmista: "En ti está la fuente de agua viva y en tu Luz vemos la luz" (Sl 36,10). No es que la intuición de este salmista convenza a los escépticos, pero sí empieza a minar sus convicciones; de hecho, algunos se asoman a sus interioridades y se abren a una vida Transcendente.

Juan, en el Prólogo de su Evangelio, nos ofrece el pleno sentido de la intuición del salmista: "La Palabra es la Luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo" (Jn 1,9). La Luz verdadera, es decir, la que ilumina nuestras tinieblas, la que abre los ojos de nuestra alma, como diría San Agustín, y nos pone en comunión con "el Dios vivo" (Sl 42,3). Es en definitiva la Luz que guía nuestros pasos hacia la Vida que todos buscamos consciente o inconscientemente.

 P. Antonio Pavía

 http://comunidadmariama.blogspot.com/

 

 

domingo, 13 de marzo de 2022

Mucho lavarse...

 

Lo de siempre, mucho lavarse por fuera, pero por “dentro” ... ¡Válgame Dios! Esto lo dijo Jesús cuando es invitado a comer a casa de un fariseo y le pasan el cacerolo para lavarse las manos -costumbre judía-. No tengo la menor duda de que aquellas palabras de reprobación, debieron sentar fatal.       

¿De qué te vale relucir por fuera si estás lleno de pecados (lejos de Dios)? Pues de nada, las costumbres ancestrales que salen de los hombres, por santos que sean, son de los hombres... Lavarse las manos no purifica el alma, te quita bacterias y ya.     

Es lo que tiene ser hipócrita, la mentira revestida de “buena apariencia”. Dios les señaló entonces y a veces es a nosotros a quien señala. Seamos francos en todas las ocasiones y si cae mal, pues cae... La Verdad y el cielo, están unidos.

Veo fariseos todos los días, pongo por caso, esos que se sientan en Parlamentos creando pobreza; son los eternos y falsos prometedores de acabar con ella y por eso la engendran. La constante hipocresía les mantiene en el Poder.                

Aléjate de los mentirosos, de los que derriban cruces y odian tu fe; de los que van en “Bugatti” a tu costa y huelen a jabón. Escuchar al demonio, vivir con él y llevarle de copiloto, les priva.   

Límpiate de toda maldad confesando tus pecados ante Dios y después te “lavas las manos” … No antes.    

Emma Díez Lobo

sábado, 12 de marzo de 2022

Domingo II de Cuaresma

 

¿Cómo Resucitamos?

 El Evangelio de hoy, narra la Transfiguración de Jesús; junto a Él están Moisés y Elías, también transfigurados, piedras angulares de Israel. Con esta visión en el monte Tabor, Jesús quiere mostrarnos a todos, representados por Pedro, Santiago y Juan, como resucitan "los que mueren en Él Señor" (Ap 14,13).

 Ya en otro pasaje Jesús había anunciado que... "los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre" (Mt 13,43). Fijémonos que no dice en el Reino del Padre, ni de mi Padre… sino de "su Padre", toda una declaración de intenciones. Los primeros cristianos no fantaseaban acerca del paso de su cuerpo corruptible a uno incorruptible; bien sabían que a su muerte participarían de la Gloria de su Señor Resucitado. Leamos este testimonio de Pablo: "... El cual -Jesús- transfigurará nuestro cuerpo corruptible en un cuerpo glorioso como el suyo" (Fil 3,21) ... y también este: "Cuando aparezca Cristo, Vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con Él" (Col 3,4). En la transfiguración de Jesús se oyó la Voz del Padre, dándonos su único Mandamiento a lo largo de todo el Evangelio: "Este es mi Hijo amado ¡Escuchadle!". Sí, escuchemos a Jesús pues fue su Padre el que susurró al oído El Evangelio de la Vida Eterna que nos predicó. 

 P. Antonio Pavía

 https://comunidadmariama.blogspot.com/

 

 

 

 

 

 

viernes, 11 de marzo de 2022

TV

 


                                                                                              

 Hay canales endemoniados en la TV que convierten lo malo e inmoral en “progreso”, bueno y saludable. La falta de principios y valores son los protagonistas con un ranking del 30%.

La moralidad va desapareciendo para que sutilmente lo extraordinario ocupe las pantallas: ¿Más erotismo que decencia?, ¿más eutanasia y aborto que velar por la vida?, ¿más tatuados que sin tatuar?, ¿más mentira y odio que perdón y bondad?, ¿más chismorreo y crítica que bien decir?, ¿más ignorancia que sabiduría? No escucho hablar de honor, esperanza, consuelo, de perdón ni de AMOR.  

Es lo que toca en “Prime time” … Sí, es lo que hay y toca porque la maldad se extiende camuflada. ¡Pobre gente que no se resiste a los “manjares” infernales! La falta de conciencia de lo que ven y viven, les va uniendo al espectáculo de protagonistas que por dinero vitorean actos destructivos, pero ¡Cómo entretiene!

No saben lo que hablan cuando dicen que desde el cielo son acompañados por los seres que se van “del teatro” al que pertenecían; no tienen la menor idea de lo que el cielo significa ni de que las llamas son la compañía del alma. Auguro que ni una misa...

 - Perdón ¿Misas?, Eso no se lleva...               

Pobreza de espíritu que el mundo procura y mucha TV expande... Pero no, aún no es el final, llegarán tiempos peores con mayor maldad para que los Escritos de Juan se cumplan.   

Aunque no seamos demasiados, hagamos boicot a esta TV infame... Dios nos ve cambiar de canal...    

 

      Emma Díez Lobo

 

jueves, 10 de marzo de 2022

Por el honor de su Nombre

 

  Frecuentemente vemos en la Escritura esta rúbrica que acompaña las promesas hechas por Dios a su pueblo o a alguien en particular: "Por el honor de mi Nombre". Está rúbrica asegura que Dios cumplirá su promesa pues de no ser así, su honor quedaría en entredicho. Nos asomamos al Salmo del Buen Pastor y vemos que su autor, inspirado por Dios, adelanta proféticamente el bellísimo pastoreo que el Mesías hará con sus discípulos. El salmista declara que El Señor es su Pastor y por eso nada le faltará: le llevará por verdes praderas -los verdes prados de la Palabra, comenta San Agustín-, le conducirá a fuentes reparadoras, confortará su alma…, e incluso cuando vaya por valles de tinieblas no temerá porque Él le acompaña... y lo hará por el honor de su nombre... etc. (Sl 22).

  Sabemos que el Antiguo Testamento es, en general, una macro profecía sobre el Mesías, Jesús y por eso podemos afirmar que sus promesas están certificadas por la rúbrica señalada: "Por el honor de mi Nombre" aunque no esté explicitada. Por ejemplo, al llamar a sus primeros discípulos, hombres que no distinguían la mano derecha de la izquierda, les prometió: "Os haré llegar a ser pescadores de hombres" (Mc 1,16-17). Lo prometió y lo cumplió con todos. Con todos incluso con Pedro, más no con Judas pues prefirió la muerte antes que ser perdonado y abrazado por Él, por Jesús.

  

P. Antonio Pavía 

 https://comunidadmariama.blogspot.com/