miércoles, 22 de julio de 2015

Casualidades




Usted hace constantemente actos de fe, o ¿acaso no es un acto de fe subirse en el ascensor cada mañana al salir de casa o para entrar a la oficina?, o ¿no es un acto de fe ponerse a 120 km/h en la autopista dentro de un artefacto lleno de engranajes y articulaciones?, o ¿no es un acto de fe volar en un avión?,…

Esto no le parecen actos de fe, puesto que basándose en la razón confía que hay ingenieros detrás de todos estos equipos y vehículos que saben lo que hacen, ha visto que estas cosas normalmente funcionan durante un tiempo y ni siquiera se para a pensar las consecuencias de un fallo mecánico.

¿Tendría esa misma fe un hombre de la Edad Media si de pronto lo metieras en un avión en pleno vuelo?

Al fin y al cabo son actos de fe basados en la razón.

En otro plano distinto, usted sabe que su sangre circula, que su respiración funciona, que su aparato digestivo y otras funciones necesarias para la vida funcionan de forma autónoma. No necesita controlarlas, no tiene que pensar en ellas, sencillamente le ocurren. Igualmente confía en que funcionará la Inteligencia detrás capaz de equilibrar estas funciones al menos durante un tiempo, porque está claro que usted no las ha inventado ni las gobierna, sin embargo tiene fe en que todo seguirá funcionando.

Puede pensar que es casualidad, pero está claro que la temperatura de su cuerpo está regulada y sube para eliminar bacterias o virus cuando enferma y eso es Inteligencia que usted no controla.

Puede engañar a una semilla en un invernadero y hacer que dé fruto fuera de temporada, pero no sabe realmente porqué nace el fruto en esas condiciones y no en otras. Eso no lo controla, esa parte no la entiende.

Sabe que los planetas giran; que los imanes se atraen; que se produce electricidad; que hay leyes que calculan todas esas fuerzas; que hay sólidos, líquidos y gases que se comportan conforme a reglas muy precisas; que hay miles de colores que vibran en diferentes frecuencias del espectro visual; que lo mismo ocurre con los sonidos. Sabe que hay cuerpos geométricos, triángulos, cuadrados, pirámides, conos, cuerpos de revolución, paralelepípedos… que se atienen a leyes matemáticas muy exactas; sabe que hay animales, mamíferos, aves, insectos, peces, reptiles, bacterias, parásitos,…; sabe que un solo cromosoma de cualquiera de éstos puede tener tanta información como la Biblioteca Nacional; que hay millones de granos de arena diferentes uno de otro con cualidades muy concretas; que hay plantas, árboles, arbustos, hongos, etc, metales y no metales, minerales de todo tipo y características diferentes y necesarios para la vida; sabe que hay estrellas, satélites y planetas, galaxias que viajan en el espacio, cometas, enanas blancas y agujeros negros, etc, átomos, protones, neutrones electrones, positrones, partículas alfa, rayos gamma, etc.

Usted tiene fe en que todas las cosas seguirán existiendo y funcionando conforme a sus leyes, aunque realmente no sabe por qué pasan estas cosas. Sí, claro, porque los electrones se mueven, porque los polos opuestos se atraen, claro, claro,… …sí, pero ¿por qué?, ¿por qué tenemos forma humana y no somos, por ejemplo, plasma inteligente?, ¿ha sugerido usted a la naturaleza que todo esto sea de una forma y no de otra?

Aunque piense que todo es por casualidad, está claro que casualmente hay una inteligencia detrás. Pero estará de acuerdo en que esa consciencia, esa fina, fina Inteligencia no la controla en absoluto y tiene fe en que mañana seguirá funcionando. Por supuesto, también lo basa en la razón. Ha sido así durante toda su vida, no tendría por qué cambiar.

Usted sabe que ocurren estas cosas, y que ocurren de forma ordenada todos lo días a cada instante en un equilibrio perfecto que usted no controla y es consciente de que no sabe por qué ocurren estas cosas.

Puede ser que piense que todo esto se puso en marcha así, por casualidad, en un momento, hace mucho tiempo y ya no se puede parar. Algo así como que no se puede detener la bala que se acaba de disparar. Pero pudiera ser que no, que realmente todo se debe a que, instante tras instante, la Inteligencia esa que usted no controla, esté sujetando cada cosa creada con su mirada y que el milagro de la Creación sólo ocurra en este instante preciso y en cada instante.

Usted que puede estar muy preparado académicamente y además vive en el siglo XXI sabe todo esto y tiene fe en que todo seguirá su curso, pero dice que no cree en Dios.

Pero no se preocupe no es lo importante que usted crea en Dios. Lo importante es que Dios cree en usted y, por eso, amanecerá de nuevo.


J. J. Prieto Bonilla.


martes, 21 de julio de 2015

Rico o Pobre



No digas: “No te quejes, que siempre hay alguien peor que tú”, ya ¿Y?, pero menos me gusta esto otro: “Mal de muchos consuelo de tontos”…

¡Ni voy a dejar de quejarme porque me chifla, ni soy tonta porque piense en las penas que viven los demás para decir (si quiero):”Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy”! 

Cada ser humano es diferente y único. Hay cosas en la vida que para unos serán buenas y para otros todo lo contrario. Yo puedo dar mucha importancia a algo y tú pensar que es una nimiedad; dónde yo sienta tristeza, tal vez tú, alivio… Y así sucede en la vida y mundo de cada ser humano.

Un pobre en una acera de Bombay se alegra con una manta o un cesto de comida, algo “pequeño e insignificante” y a la vez grandioso; un empresario hundido, por lo que empeñó su vida: Estudios, trabajo y familia, podría llegar a suicidarse...

La riqueza y la pobreza de cada hombre son medidas a los ojos de Dios. Sin una no habría civilización ni adelantos; sin la otra, no existiría el mundo de hoy, la caridad, el altruismo ni las grandes oraciones a Dios.

No es bueno ni malo ser pobre, pero sí es tremendamente malvado y diabólico ser rico y atesorar las riquezas… Lo que Dios observa no es si tienes dinero o no, sino qué hace tu razón con lo que la vida te ha dado: Mucho, poco o nada... Unos y otros son proclives a la maldad y a la bondad por contrarias circunstancias: Hay pobres que matan y ricos que asesinan; hay ricos que reparten y pobres que comparten…   

Siempre habrá buenos y malos, alegrías y tristezas en rascacielos y aceras. Las apariencias no siempre coinciden con la realidad. No nos aventuremos, Dios juzgará.   

Después de lo escrito, creo que no podemos decir: “No llores por no tener zapatos cuando hay otros que sonríen sin pies”. ¡No!, el que no tiene pies tal vez sea más feliz que el que no tiene zapatos para gastar la suela… Pero hay un dicho cierto: “No es más feliz el que mucho tiene sino el que menos necesita”. Extenuación y éxito o calma y providencia.

También hay verdad en esto que pienso: El dolor del “rico”, el pobre no lo entiende; el dolor del pobre, al rico de Dios le duele. Por eso, no midamos al hombre por su riqueza o pobreza, Dios no lo hace, sino por su corazón humilde y hermanado.


Da igual “con zapatos o sin ellos”, pero AMOR en el alma y Dios premiará a ambos hombres.           

Emma Díez lobo



domingo, 19 de julio de 2015

Con Él, la cosa cambia


                                                               


Fijaros cómo es Jesús… De pronto tenía trabajo para unos días en verano y aunque preocupada por la responsabilidad de dos ancianos de más de 95 años, a mi cargo y sola, estaba contenta; pues era el medio para cubrir gastos e irme unos días de vacaciones…  Y de pronto todo desapareció: El trabajo, la plata, la responsabilidad…

Me dije “¡Pues vaya un plan!” Ahora sí que lo tengo “chungo” de verdad… Al momento sin más, tuve una sensación de tranquilidad especial y pensé: “No sabes de la que te has librado”. Era realmente arriesgado por sus incapacidades y no te habrías podido ir a descansar cuando hubiera llegado la familia... Caídas, fracturas, hospitales o algo peor.

Estas son las cosas de Dios, cuando crees que algo va mal, es cuando mejor te va a ir ¡Qué sí, que es así!!! Sin dinerillo, sin alforjas, sin… Pero sumergida en la confianza de nuevos horizontes menos peligrosos y más a mi medida.  

Algo me dijo que las cosas que suceden cuando estás en manos de Dios, son causalidades que evitan daños mayores. Con Dios todo cambia y yo confío en Él.

Sé que algún día no muy lejano, mi corazón estará tranquilo y mi vida anterior será página de un libro; saldré de esta nueva situación triunfante agradeciendo con el alma pasar por lo que estoy viviendo… ¡A la vejez viruela, sarampión, paperas…!!!

Ya sabéis, hemos de seguir el camino, aunque cansados, con sonrisas y expectantes, es lo genial de la vida. Él te da sorpresas y resarce los “cracs” que nos acontecen ¡Creedme!, pues no dudar de Dios, es el mayor regalo que nuestro espíritu puede albergar. No, no lo cambio por nada, porque ese DON es la alegría de la seguridad en la fe de la esperanza.

¡A por todas con Él y reiremos más veces que lágrimas caigan!!!

Madrid, julio 2015     



Emma Díez Lobo




viernes, 17 de julio de 2015

Jesús, buen Pastor, es nuestra paz



La liturgia del domingo XXVI del tiempo Ordinario evoca claramente la idea del Buen Pastor, la primera lectura denuncia la obra de los malos pastores y anuncia que Dios mismo en persona va a pastorear a su pueblo, el evangelio presenta el cumplimiento de esta promesa por Jesús y la segunda lectura ofrece una faceta de este pastoreo, la paz y la unidad. El salmo responsorial invita al pueblo a cantar a Jesús, nuestro Buen Pastor que en la celebración de la Eucaristía está ejerciendo su papel. Esto hace posible la petición que hacemos al comienzo de la celebración: que llenos de fe, esperanza y caridad, perseveremos en el cumplimiento de tu ley, que es el amor.
Es importante tener en cuenta el contexto del relato evangélico. Los Doce acaban de regresar de la misión. Vienen contentos y cuentan a Jesús los éxitos conseguidos. Mientras tanto, las personas acuden a Jesús buscando su palabra hasta el punto de que “no les dejaban ni comer”. Ante esto Jesús dispone retirarse a solas con los discípulos para descansar. Pero al llegar a un lugar que creían solitario, la gente se les adelantó y Jesús cambió de planes. “Al desembarcar vio una multitud y tuvo misericordia de ella porque andaban como ovejas sin pastor. Y ¡adiós descanso! se puso a enseñarles con calma”, y a continuación realizó el signo de la multiplicación de los panes en su beneficio. Se trata de una lección práctica dirigida a los recién llegados de la misión, enseñándoles con qué disposiciones hay que ir a la misión y cómo llevarla a cabo: con entrañas de misericordia como corresponde a un buen pastor, dispuesto incluso a renunciar al descanso merecido. Así fue a la misión Jesús hasta el punto de dar su vida por nosotros y así tenemos que ir todo el pueblo de Dios, enviados por Jesús.
Una de las facetas de la obra de Jesús fue crear la unidad y la paz entre todos los hijos de Dios. Antes de él la humanidad estaba dividida en dos grandes grupos desde el punto de vista religioso: judíos, pueblo de Dios, y no judíos. Solo los primeros eran pueblo de Dios, los demás, si querían participar de esta prerrogativa, tenían que hacerse judíos. Con Jesús ha cambiado la situación: ha muerto por todos, haciendo desaparecer esta división y creando la paz entre todos las creaturas de Dios, que tienen a Jesús como único salvador, único hermano mayor y único acceso a Dios. Por el bautismo nos unimos todos a Jesús y por él al Padre. Por eso ya no hay diferencias por razones de raza, nación, sexo, cultura o tarea concreta dentro del pueblo de Dios, ya no hay cristianos de primera, de segunda o de tercera, todos somos iguales en Cristo en su Iglesia, que es una. Hay diferentes tareas y responsabilidades, pero todos con la misma dignidad. Por eso tenemos que valorar el don de la unidad, que nos ha conseguido el Buen Pastor, y defenderla contra todas las tendencias divisorias que se dan entre nosotros.
La imagen del rebaño es ambigua, pues generalmente se aplica a un comportamiento gregario, poco personal e irresponsable, pero no se trata de esto. Jesús la emplea en el sentido de un grupo que camina unido siguiendo a un solo pastor de forma personal, responsable y en la variedad de sexos, culturas, formas de pensar, tareas. La unidad no es uniformidad. Esto es importante, pues nuestra sociedad es cada vez más heterogénea por sus componentes y la comunidad cristiana ha de reflejar esta situación. Esto exige una ascética de la unidad, luchando contra todo lo que divide y deforma al pueblo de Dios. Cristo nos ha ganado el don de la unidad y tenemos que defenderlo. En los partidos políticos se percibe cómo se dividen fácilmente por afán de poder, puestos, ideologías, y algo parecido puede suceder en las comunidades cristianas en la forma de concebir y ejercer las diversas responsabilidades entre el clero, en las parroquias, en las hermandades y asociaciones. Los cristianos seguimos al Buen Pastor, que nos lleva a dar nuestra vida al servicio de los demás. Cuando nos dividimos ya no seguimos al Buen Pastor sino a nuestra ideología, nuestra vanidad, nuestro afán de poder.
La Eucaristía es ocasión para agradecer al Buen Pastor el cuidado que realiza con todos los reunidos: como afirma el salmo responsorial, nos ha hecho miembros de su pueblo y nada nos falta, en verdes praderas nos hace recostar, nos lleva por los caminos de la voluntad del Padre que conducen a la plenitud, nos ha preparado la mesa de su palabra y de su cuerpo, su misericordia siempre nos acompaña. Con estas mismas disposiciones los que participan la Eucaristía han de ir unidos a la misión, secundando el envío final: “Podéis ir (a la misión) en paz”. Nuestra vida misionera se alimenta de la Eucaristía y es a la vez expresión de nuestra participación en ella.


  P. Antonio Rodríguez Carmona


jueves, 16 de julio de 2015

Réquiem por él




¡Vaya por Dios! Te fuiste anoche a las 5:30 de la madrugada. Sé que lo hiciste tranquilo, con morfina y sin dolor, adormilado pero consciente… Primo mío, no creías una palabra de Dios y me atormenta saber si algún capellán pasó por tu habitación. ¿Servirán las misas ahora? No sé si pediste perdón, si te encomendaste… Creo que no.

Dios dime, en estos casos cuando ni la familia ni el moribundo cree y se van de “viaje eterno”, ¿qué pasa? (misericordia infinita, pero en la tierra).

- Hija, no haces más que preguntas todo el día… Pues pasa lo que dije, que se ha presentado ante mí y le he dicho ¿Ves como soy real y verdadero?, ¿has tenido que morir para saber que Yo estuve esperándote toda tu vida? ¡Eres un desastre! La simpatía te sobraba y eres buena gente sí, pero de mente incrédula… Como Tomás.

Mi justicia alcanza donde tú no llegas… Recuerda que he  estado contigo en cada misa que has tenido que presenciar, pero has sido reticente a rabiar ¡jolín!,  y eso que te has arrodillado mientras Yo te miraba. 

Mil oportunidades te di y aunque Comulgaste muchas veces hasta para ir a la guerra de Bosnia… Ni el Ejército del Aire te convirtió. Mi justicia es soberana y coincidente con la Ley: Un “Derecho Romano” absoluto, especial para ti; la morada de tu eternidad también lo es.

Hoy serás partícipe de oraciones interminables de creyentes. Ellos son mi regalo para aliviar tu alma. Hijo mío, hijo mío… Yo soy tu Padre, quien te creó para volver a mí. ¿Sabes cuánto sufrí por ti? Ahora sigo sufriendo hasta que al final de los tiempos te vuelva a juzgar delante de la humanidad.

¡Menuda regañina!!! Yo no puedo seguir escribiendo porque Dios no me “dice más cosas” ¡Ya quisiera yo! Pero no soy digna y lo sé, como también sé que rezando por estas almas, las oraciones calman su deseo ardiente de amor por Dios. Era y es el único AMOR eterno por el que merecía la pena pasar por la tierra. ¡Ya lo ha descubierto!

D.E.P del dolor, de la angustia y de la vida. Hoy tus sentidos están a tope como tu espíritu. Cuando entres en el Reino, ayuda a los que rezaron por ti porque sé, primo querido, que lo puedes hacer.  

No divagarás por este mundo, te lo prometo. María está pendiente de ti y Dios sabe qué hacer con alguien al que amó hasta el extremo: TÚ. Dios quiera que nos veamos algún día, con tus padres y los míos, con nuestros dos primos que mataron en Argentina.


“Lobo tiritos” (Lobo, nuestro segundo apellido) te llamaban en Cuatro Vientos porque agujereabas con el Cetme todos los árboles de la Base. Eras incorregible amigo, siempre arrestado de parte del Coronel, mi Padre… ¡Nos partíamos contigo!     


Emma Díez Lobo


miércoles, 15 de julio de 2015

Somos muchos, pero pocos…




¡Ay Dios!, menuda frase me ha llegado hoy a la cabeza: “Muchos los llamados, pocos los escogidos”; “La puerta estrecha del cielo”… ¡Pufff!

¡Me he quedado en blanco Señor!, me está entrando un tembleque… Cuando dices “POCOS” entre miles de millones de seres humanos, me pregunto: ¿Estaré yo dentro? Pues hay y hubo y habrá tropecientos mil mejores que yo y ¿Entonces? 

¡Dioooos!, no te referirás a humanos tipo “Teresas Calcuta”, porque de esos sí que hay pocos y la mayoría no nos parecemos ni un pelo… ¿Son esos?, ¡pues se acabó, ya estamos fuera del cestorro! Anda, explícamelo…

- Ya voy… Si fueran sólo esos los escogidos, no lo hubiera dicho. Lo dije por gente como tú, normal, no Santa pero dolorida y creyente que me ve en el prójimo y sufre por Él. A ti te he llamado sí, como a muchos, pero depende de ti que yo te escoja y lo sabes muy bien, te lo he dicho cuando me lees…  ¿Quieres entrar? Entra Conmigo y mi Biblia, ahí está tu modo de vida, ahí la puerta ancha para mis amigos, mis discípulos... 

- ¡Vale, a temblar un “pionco”! Aunque sé que me has llamado para hablar de Ti y lo hago,  pero mira cómo cuando sale el tema (¡no te lo pierdas!):  

-“Tienes el mal tan cerca que pasas de Dios”; espero que algún día lo entiendas, pues las puertas del cielo no estarán abiertas para ti”… Y me dicen:  
                           
- Déjame de rollos… ¡Dónde voy a ir, a ver!

- ¡“Pues al “rechinar de dientes” (¡Sigue sin perdértelo!) y no lo digo yo, lo dice Él! Tú verás que quieres hacer con tu vida. No irás al cielo sin que lo quieras tú, pues Dios sin ti no puede hacer nada. Es tu libre albedrío quien elije qué vida eterna deseas tener”.  

¡Con un enfado que no veas! Y ya, ya sé que así no puede ser, pero no entienden tu Muerte para nuestra salvación, les da igual y ¡qué “casualidad”! todos dicen que estudiaron en colegios de curas o monjas… ¡Pues yo no, como si eso tuviera que ver!

También les digo: “Él te esperará siempre en su “Banquete del Reino”,  pero ponte el traje de fiesta, no te presentes en “vaqueros”, porque te echarán. Dios perdona de corazón si tú de corazón perdonas y pides perdón (a tu hermano y en Confesión). Y ¡NO!, no será fácil entrar sin sacrificios, sin dolor y extenuados, sin entender el Padre Nuestro y mil veces agradecido…


Jesús, al menos, asómate a la puerta cuando me vaya de aquí. Mira, Intentaré llevar amigos conmigo “sin vaqueros”, o que ellos me lleven a mí. Hazme un guiño ahora ¡porfa!, para que no me aturrulle eso de “POCOS”. Sí, lo sé… ¡Pero escúchame Tú!: “No me dejes caer en tentación y líbrame del mal, Amén”.        

Emma Díez Lobo


martes, 14 de julio de 2015

Felices





¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

Lc 12, 6-8



Felices los que escucharon un día tu voz
y salieron al camino

Felices los que los perdieron todo
y, por eso, te encontraron

Felices los que aprendieron a obedecer,
obedeciendo

Felices los que descubrieron
la luz en tu luz

Felices los que te entregaron
su corazón

Felices los que vieron, los que entendieron
después de mucho preguntarte

Felices los que peregrinan y caen,
pero sienten tu mano tendida para levantarse

Felices los que esperan
y nadie puede arrebatarles tu esperanza

Felices los que saben
que no les abandonarás

Felices los que descubrieron contigo
un nuevo mundo en el mundo

Felices los que abren sus ojos cada mañana
esperando tu palabra

Felices los que han sido elegidos por ti
de una manera admirable
para inundar el mundo
de tu misericordia infinita
Porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz

Salmo 35,10

Olga Alonso Pelegrin