miércoles, 8 de marzo de 2023

Partiendo la Palabra (Is 1,18-19) El perdón de Dios. II

 


Ya vimos que Dios, por medio de Isaías dijo que, aunque nuestros pecados fuesen rojos como escarlata, blanquearían como la nieve; promesa que se ha cumplido gracias a su Hijo que cargó con nuestros pecados (Is 53,5-6). Como signo de que Jesús cargó con nuestros pecados recordemos que, en su Pasión, los soldados al  coronarle de espinas se burlaron de Él : le desnudaron y le vistieron    un manto rojo escarlata (Mt 27,27-31)  A cambio del  manto rojo escarlata de nuestros pecados, Jesús nos ofrece vestiduras blancas lavadas con su  Sangre  como leemos en el Apocalipsis y que simbolizan la Inocencia y Victoria. (Ap 7,9-14),

  El buen ladrón es signo indeleble de la Inocencia que nos otorga Jesús, cuando al dar testimonio a su favor frente a la turba enferma y desbocada que le injuriaba en el Calvario gritó: ¡Él es Inocente y nosotros culpables! Jesús entonces le dijo: ¡Hoy estarás conmigo en el Paraíso! (Lc 23,39-43).

 Jesús cargó con el rojo escarlata de los pecados de este ladrón al tiempo que le revistió la vestidura blanca de la inocencia y la victoria al abrirle la puerta del Cielo. No fue pues un perdón cualquiera, de hecho, está en el Santoral; le conocemos como San Dimas.

 ¡Así es como nos perdona Dios ...que nadie os engañe! 

 

 

P. Antonio Pavia

comunidadmariamadreapostoles.com

 

lunes, 6 de marzo de 2023

Partiendo la Palabra El perdón de Dios (Is 1,18)

 



Una pregunta: ¿Creemos   de verdad que Dios perdona totalmente nuestros pecados por enormes que sean?

  Desde nuestra mentalidad tan pobre en misericordia no es fácil entender el perdón sin fisuras de Dios...un perdón que no deja huella alguna de nuestros pecados en el alma. Esta es la Buena Noticia para los que nos acogemos al perdón de Dios. Es más, para los que reciben el perdón de Dios, no hay penas que saldar en el Purgatorio, como nos dice este Salmista: "Dios rescata el alma de sus siervos, nada tendrán que pagar los que se acogen a Él " (Sl 34,23).

  Dios insiste una y otra vez en la plenitud de su perdón.

 Veamos por ejemplo lo que nos dice por medio de Isaías: "Así fuesen vuestros pecados rojos como la escarlata, como nieve blanquearon" (Is 1,18).

  Por su parte Pablo escribe: " Jesús canceló la nota de cargo que nos condenaba ...la suprimió clavándola en la Cruz " (Col 2,14) No, no existe el Purgatorio para quienes así han sido perdonados por Dios por medio del Sacramento de la Confesión instituido por su Hijo (Jn 20,22-23).

              Seguimos el miércoles...

 

  

P. Antonio Pavía

comunidadmariamadreapostoles.com

domingo, 5 de marzo de 2023

PUERTAS ABIERTAS

 



Cuando una persona o un colectivo deciden desaparecer del foco, entonces se encapsulan, se enrocan, se encierran y encastillan. Es la imagen de la cerrazón que en no pocos lugares se escenifica. Barrios residenciales que tienen aduana y carabineros para examinar al que se adentra. Casas de lujo con inmensas tapias como si fueran monasterios medievales. Todo tipo de artilugios telemáticos, con vídeos e infrarrojos para detectar cualquier movimiento intruso. Supongo que será algo de este tiempo extraño, donde tanta mediocridad inculta usufructúa de favores, privilegios y prebendas en medio de una sociedad que quiere ser tolerante y abierta, pero que a veces se torna en lamentables casos conocidos en autoritaria y corrupta. Signos de estos tiempos que corren, que como decía la célebre zarzuela de Tomás de Bretón, son como las ciencias de hoy que adelantan una barbaridad.  Lo que ocurre es que no estamos en 1894 ni esto es la Verbena de la Paloma.

 

Ahí nos encontramos en este mes de marzo recién estrenado ya. Un mes que nos trae a los cristianos algunas efemérides de profundo y querido arraigo en nuestro imaginario religioso y cultural. Apunta en lontananza la figura de José de Nazareth, modelo de tantas cosas y amigo de andanzas entre las virutas de nuestro particular taller. Y junto a su figura, que emerge como paradigma de paternidad silenciosa y respetuosa con el don de la vida que Dios pone a nuestro cuidado, está esa jornada que cada año nos convoca en el día del seminario.

 

No voy a caer en la habilidad artera de aquel predicador astuto, que decía en el día de su fiesta, que san José era carpintero, los confesionarios son de madera, y dedicó su sermón a hablar del sacramento de la confesión en esa festividad litúrgica. Y se quedó tan pancho. Pero la relación entre san José y el seminario donde se forman nuestros futuros sacerdotes, sí que tienen esa concomitancia amable y atendible. A José le asignaron la vida de Jesús y la de María, encargándole que las cuidara y acompañara. Él no engendró al hijo de María, su esposa virgen, pero esa vida Dios la puso entre sus manos amorosas. Tal cuidado fue su mejor obra de arte del mejor de los ebanistas artesanos de la historia.

 

Nuestro seminario de Oviedo tiene dos sedes. El seminario Metropolitano de tanta raigambre histórica en la Diócesis ovetense, y el seminario Redemptoris Mater con una proyección misionera. En total tenemos casi treinta seminaristas (contando a los dos jóvenes santanderinos que están con nosotros). Un regalo del cielo que intentamos agradecer y acompañar como mejor sabemos. Pero en estos días haremos algo que es justamente lo contrario a lo que señalaba al comienzo de este escrito: no nos enrocamos ni encastillamos, sino que queremos vivir este don del seminario ¡con las puertas abiertas!

 

Serán unas jornadas en donde abriremos esas puertas para mostrar con sencillez el entresijo de la formación cuidada y cuidadosa de nuestros futuros curas. Podemos contarlo, pero es mejor asomarnos y que pueda verse. La formación académica, la humana, la espiritual, la comunitaria, la pastoral. ¡Cuántas cosas intervienen en la larga formación de nuestros jóvenes seminaristas! Hay un sinfín de aspectos que son abordados con delicadeza y esmero, para que se puedan acompañar debidamente, de modo que el resultado siempre mejorable a través de los años, sea un buen punto de partida para los que, siguiendo a Jesús, el Buen Pastor, ejerzan su ministerio con esa entraña pastoral.

 

Puertas abiertas para compartir una pasión que está en seminario, sí, pero que pertenece al latido de toda nuestra comunidad cristiana. El seminario es un buen termómetro de la salud de una Diócesis, cuando hay ilusión, fidelidad y esperanza. Vale la pena abrir sus puertas para conocerlo, para rezar por ellos y para ayudarlos cada uno como buenamente se pueda.

 

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo

sábado, 4 de marzo de 2023

Partiendo la Palabra Dom. II Cuaresma (Mt 17,1-9)

 

 Señor, enséñame a escucharte 

 Hoy vemos a Jesús que lleva a Pedro, Santiago y Juan al monte Tabor y se transfigura ante ellos. Lucas en este mismo pasaje puntualiza que junto a Jesús estaban Moisés y Elías - figuras emblemáticas de Israel - radiantes de gloria como Él.

 En su transfiguración, Jesús nos está anunciando cómo resucitaremos nosotros.  Conservaremos nuestra identidad con un cuerpo glorioso como el suyo. Pablo se hace eco de esta incomparable promesa y así la anuncia " ...Cuando aparezca Cristo vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con Él" (Col 3,4).

 Claro que antes que Pablo nos lo dijo Jesús al final de su Catequesis sobre el trigo y la cizaña:  " ...Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre..." (Mt 13, 43).

 Fijémonos ahora en lo que dijo el Padre en la cima del monte: " ¡Este es mi Hijo Amado...Escuchadle! Está diciéndonos a todos y de forma apremiante que nuestra gloriosa resurrección es fruto de la escucha amorosa y confiada de la Palabra, Luz verdadera que ilumina a todo hombre (Jn 1,9), sobre todo del Evangelio que El mismo transmite a su Hijo (Jn 12,49).

 Estemos pues como vírgenes sabías (Mt 25, 1.) pendientes de las palabras de Jesús como María de Betania (Lc 10,39) no sea que un día el Padre diga a su Hijo lo que dijo a Ezequiel: "Israel no quiere escucharte a ti, porque no quiere escucharme a mi " (Ez 3, 7).

 

  

P. Antonio Pavía

comunidadmariamadreapostoñes.com

 

viernes, 3 de marzo de 2023

GRAN SI EN MI PECHO

 


Quiero responderte con un gran “SI” en mi pecho que arranque la duda y deje a mi corazón salir a tu encuentro, sin premisas, sin recelos. Un gran “SI” a lo que quieres para mí, para mi vida, un salto al vacío sobre las palmas de tus manos.

 Quiero ser firme en mi decisión y borrar la prudencia que preside mis días para correr tras de ti y aceptar tu riesgo. Dejar que dibujes con tus manos de creador el camino para mis pies, cerrar los ojos y ser tu voluntad en mí, latir al ritmo de tu corazón.

 Desprenderme de todo y sentir solo el soplo de tu Palabra en mis oídos, flotando en el aire como las hojas en el viento.

 Fijar mi mirada en tus ojos y hacer de ellos mi destino, mi único, bendito destino.

 

(Olga Alonso Pelegrin)

jueves, 2 de marzo de 2023

«Acoge a Dios y no vivas de espaldas a Él»

 


Es muy probable que alguien diga que el título de mi carta es de propaganda de mis convicciones. Es verdad que es la convicción más profunda de mi vida, pero no es ninguna propaganda, sino que es una oferta de quien desea amar de verdad a todos los hombres. Es manifestación de un gran cariño por todo ser humano, pues cuando uno recurre a la historia de la humanidad encuentra razones para poder decir que no podemos vivir de espaldas a Dios. Os lo aseguro: las destrucciones morales, las destrucciones de la dignidad del hombre se dan con mayor facilidad cuando vivimos de espaldas a Dios. ¿Cómo eliminar estas ruinas de la humanidad que destruyen las relaciones y los fundamentos de la persona?

Me vais a permitir un atrevimiento: solamente eliminaremos las ruinas que asolan nuestra historia humana si tenemos la valentía de volver a Dios, si somos capaces de reconocer la centralidad de Dios, porque, sin Dios, el hombre y el mundo no se explican. Con más claridad: las cuentas sobre el hombre (mírate a ti mismo) no cuadran sin Dios y, si te cuadran, dímelo que lo escucharé con interés. Lo mismo pasa con las cuentas sobre el mundo y sobre todo el universo, tampoco cuadran sin Dios.

Os invito a todos a tener la osadía de superar el miedo a Dios; os animo a situarlo en vuestra vida, en vuestra cercanía. Jesucristo nos ha revelado a un Dios que es Bondad y Amor, que tiene un rostro que no nos deja indiferentes, que no quiere que caminemos a tientas, sino que elimina la oscuridad y nos envuelve en su claridad. En Jesucristo se nos ha mostrado el rostro de un Dios que quiso y se permitió hacerse pequeño para decirnos: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn 14, 9). Un Dios que asumió el rostro humano, que mostró tal amor a los hombres que se dejó clavar por nosotros en la cruz para así llevar hasta el corazón de Dios a todos. ¡Qué hondura alcanza la vida humana con un Dios que nos salva y elimina de nosotros los miedos y hace que desaparezcan los vacíos que llegan a nuestra existencia!

Te pido por unos momentos que no intentes silenciar a Dios o vivir en su indiferencia, pues encontrarás que el silencio o la indiferencia siempre acaban traicionando al hombre mismo. Hoy no nos sucede como a los primeros cristianos, que al ir al mundo conocido de entonces se encontraron con múltiples altares dedicados al culto de dioses diversos. Así le sucedió a san Pablo en Atenas. Sin embargo, ahora, para algunos de nuestros contemporáneos, Dios se convierte en un desconocido. Y al mismo tiempo se da una necesidad imperiosa de dar sentido a la vida y también de llenar vacíos tremendos que se dan y se manifiestan en tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Me vais a permitir que insista en que no tengáis miedo a abrir la vida a Dios. Abridla a Él, sin miedos; escuchad su Palabra. Os lo aseguro: Dios no es ninguna amenaza a libertad del hombre, sino todo lo contrario; es garantía de libertad.

Con gran afecto y mi bendición

 

+ Carlos Osoro Sierra

Cardenal arzobispo de Madrid

 

miércoles, 1 de marzo de 2023

Partiendo la Palabra Jesús y Pedro (II) (Jn 21, 15-18)

 


En el texto anterior dejamos a Pedro sumido en una aflicción extrema. Nuestro amigo representa a quienes tocamos fondo a causa de nuestra humillante fragilidad. A Pedro solo le queda la esperanza de que Jesús se apiade de él; si, Jesús, el que " Levanta del polvo al desvalido y alza de la basura al pobre" (Sl 113,7) Así estaba Pedro. 

 Jesús al morir, descendió a los infiernos; al pavoroso infierno que su discípulo estaba viviendo. Jesús, vencedor de todos los infiernos que nos envuelven, levantó a su amigo del estercolero al que el Tentador le había arrojado, al preguntarle: ¿Me amas?, si Pedro hubiese tenido una aguja a mano se la hubiese clavado.! No podía dar crédito a que Jesús le hubiese dicho: ¿Me amas? Repuesto de su aturdimiento sólo acertó a balbucir: ¡Señor, tú sabes que te amo!

 Por si fuera poco, Jesús da otra vuelta de tuerca a su infinito Amor al proponerle: ¡Apacienta mis ovejas, te las confío!... La Bellísima Buena Noticia es que todos somos Pedro a los ojos de Jesús; todos somos llamados por Él para apacentar sus ovejas con su Evangelio.

 

  

P. Antonio Pavía 

comunidadmariamadreapostoles.com