domingo, 11 de enero de 2026

Tareas para la vida cotidiana en este nuevo año

 



Muchas veces, al acercarnos a la Palabra de Dios en el domingo, nuestra atención se centra casi exclusivamente en el Evangelio. Sin embargo, Dios nos habla de muchas maneras, y la segunda lectura de este domingo nos invita a detenernos y escuchar un mensaje profundo -y práctico- de san Pablo, un verdadero referente para quienes buscamos comunicar con sentido y verdad.

San Pablo nos recuerda que somos elegidos de Dios, sí, pero esa elección viene acompañada: vivir con compasión, bondad, humildad y paciencia. Cualidades que, en la vorágine diaria, con frecuencia se nos escapan. Y, paradójicamente, muchas veces es con quienes más cerca estamos —aquellos que “nos sacan de quicio”— donde se hace más difícil practicarlas. Allí es donde Pablo nos exhorta: “Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo”.

Como si no fueran suficientes “deberes” para nuestra vida diaria, el apóstol añade algo fundamental: el amor: “Por encima de todo esto, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta”. “Que la paz de Cristo reine en nuestros corazones”.

Y, más aún, nos invita a vivir la gratitud y que la Palabra de Cristo habite entre nosotros. Cada palabra, cada acción, cada gesto de nuestra vida debería ser un reflejo de este amor agradecido, todo en nombre de Jesús, dando siempre gracias a Dios Padre.

Tenemos, entonces, una verdadera “lista de propósitos” para este nuevo año: vivir con paciencia, perdonar, amar y dar gracias. No será fácil, pero será lo que Dios quiere. Pero es un desafío que nos acerca a Dios y nos transforma de adentro hacia afuera. Que este tiempo sea, entonces, no solo un inicio de calendario.

Diocesis de Coria-Cáceres

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