lunes, 7 de junio de 2021

Tres enfermeras de la Cruz Roja y ensangrentada

 

No eran espías infiltradas, ni tampoco brujas con sus alquimias raras. No fueron monjas ni guerrilleras. Tan sólo eran unas mujeres jóvenes y cristianas. Laicas que quisieron vivir su bautismo con un compromiso tan sincero como hermoso. Es el testimonio cotidiano dentro de lo concreto de la vida familiar, del círculo de los amigos, en la parroquia y en el trabajo sencillo de sus quehaceres. No encontraron armas entre sus ropas, ni mapas para emboscadas, ni consignas pervertidas para llegar a matar cobardemente.

Pilar, Octavia y Olga, eran esas tres mujeres laicas y cristianas, que tuvieron a bien en medio de una tragedia como es siempre cualquier guerra, máxime si es un conflicto bélico civil donde caerían los hijos de un mismo pueblo, de una misma familia, de una misma nación. Hicieron el curso intensivo para convertirse en damas auxiliares de la Cruz Roja Española, como enfermeras de apoyo. Ellas veían sólo personas heridas en el campo de batalla, sin importarles los bandos militares o las siglas políticas que pudiera haber detrás. Fueron martirizadas cuando tenían 25, 41 y 23 años respectivamente.

Así nos relata la persona que ha estudiado y llevado adelante todo el proceso de beatificación, María Victoria Hernández, cómo fue el desenlace que terminó en el martirio de estas tres enfermeras: «Apenas entraron los milicianos en el hospital, los soldados heridos fueron fusilados. El médico y las enfermeras tuvieron la oportunidad de huir, pero no lo hicieron para no abandonar a los pacientes y asistirlos hasta el final. A Pilar, Octavia y Olga no las mataron inmediatamente, sino que fueron entregadas a manos de los milicianos, que las torturaron y violentaron durante toda la noche, mientras un carro –sobre el que habían colocado el cadáver del capellán– giraba alrededor de la vivienda para impedir con su ruido que se oyeran los gritos de las enfermeras.

Si el hecho de prestar servicio en un hospital de la zona nacional podría hacer creer a los republicanos que estaban al servicio de dicha zona aun siendo claramente reconocible el distintivo de la Cruz Roja y por tanto su imparcialidad, la manifestación de fe a través de la oración y de los objetos religiosos que tenían consigo llevó a los milicianos a concentrar la atención en la fe de estas tres mujeres, y de ahí, como recuerdan testigos oculares, que les pidieran renegar de Dios y de la Patria, pero ellas respondieron valientemente que “por Dios y por España se muere solo una vez”». Y ellas murieron de veras entregando la vida por quienes no les perdonaron. En el pelotón de fusilamiento había milicianas, que con saña se abrogaron ese pobre privilegio de poder ahogar con su cieno a las tres gemas, las tres rosas, que con su vida y su muerte más las contradecían.

Nosotros damos gracias a Dios por estos testimonios del más alto amor pagado con el mayor de los precios. Desde el comienzo del cristianismo siempre han sido perseguidos los cristianos. Cambian los leones que nos desgarran, los paredones donde se nos fusila, que ahora pueden ser de papel de diario o de plasma de pantalla, la daga con turbante que nos degüella, la calumnia y mentira que nos emponzoña. Pero siempre está de fondo la misma razón: el odio a Cristo y a los cristianos, el rencor que sólo sabe enfrentar y dividir a pueblos y a hermanos, el resentimiento ante la luz, la verdad, la belleza, la justicia y la bondad. Sabemos quiénes han sido y quienes son los que esto perpetran impunemente tras sus siglas políticas y sus barricadas. Pero siempre nos hallarán con la actitud de las enfermeras de Astorga que fueron martirizadas en ese bello paraje asturiano de Somiedo: ser testigos de Jesucristo, dar la vida por los hermanos y amar hasta incluso a los enemigos. Que Pilar, Octavia y Olga, intercedan por nosotros.

+ Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo

domingo, 6 de junio de 2021

¡Ánimo! Yo vencí

 

Tú venciste al mundo porque eras Dios, pero nosotros ni con el vecino nos apañamos...

- Emma, que es otra clase de victoria, Yo vencí a la muerte, vencí al mal y vosotros si me seguís, venceréis como Yo. 

- Ahhhh ya me parecía... Porque las cosas en los humanos es de traca: Si consigues algo, por otro lado te lo quitan; si te ríes hoy, mañana lloras; si ganas, pasado pierdes y, así circula nuestra vida tal que noria constante. Tu vida sin embargo fue linealmente difícil, sin vaivenes, “solitaria”, sin alegrías y muy corta.  

- Cierto, siempre fue controvertida y hasta el extremo incomprendida, no puedo decir que fuera feliz, pero al final, cuando me llevé todo vuestro mal me sentí realizado, el Hombre más pleno de la tierra y del cielo.

Vosotros en cambio solo llevaréis vuestros pecados, por cierto, no estaría de más que  aligerarais el peso...    

- Ya, si lo sabemos de sobra pero parece que nos atraen los kilos... ¡Madre mía, si nos calláramos más de cuatro veces!

También veo cómo se tortura al mundo y me pregunto cómo vencer tanto mal... No está en mis manos tal hazaña, pero puedo hacer algo desde la bondad, la denuncia, el voto... ¡Grandes los que se implicaron por el bien hasta morir!          

- Lo sé, estuve con ellos. Vosotros, obviad el Poder, los ídolos de papel y yeso, manteneos en la caridad y estaré también con vosotros ¡Ánimo, venceréis!   

- Vale, nos animamos pero Contigo, si no, ni vencimiento ni nada que se le parezca...   

    Emma Díez Lobo

 

sábado, 5 de junio de 2021

Fiesta del Corpus Christi

 

                                                                                  Nadie te ama como Él

El Evangelio de hoy nos ofrece la Última Cena, la Eucaristía celebrada por Jesús con sus Discípulos. Hay un detalle que quiero señalar y que indica la solemnidad de la celebración Eucarística.

 En aquel tiempo las casas de Jerusalén eran casi todas de una planta. Las pocas que tenían dos o más, consideradas suntuosas, pertenecían  a los ricos.

 El Evangelio nos dice que un amigo de Jesús había preparado la sala de la planta superior para la celebración Eucarística. Digo esto porque hay quienes por ínfulas de pretendida pobreza se desmarcan del criterio de Jesús menospreciando estancia, vasos litúrgicos… etc. En fin no hagamos pobreza a costa de la Eucaristía sino en persona propia.

Dicho esto incido en estas palabras de Jesús: “Tomad y bebed, esta es mi Sangre derramada por muchos". Desde los albores de la humanidad el hombre ha derramado la sangre del hombre por diversas causas: Ambiciones, Sed de Dominio, Venganzas, Odios, Envidias… y así hasta hoy. Jesús cambia por completo nuestra historia nefasta derramando voluntariamente su sangre para nuestra regeneración... para que seamos verdaderas personas y no chacales en permanente acoso.

 Es muchísimo lo que celebramos en la Eucaristía… hoy nos quedamos con la Nueva Creación germinada por la Gracia de la Sangre derramada por El Señor Jesús: "Compraste con tu sangre  hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación" (Ap 5, 9b).

 P. Antonio Pavía

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viernes, 4 de junio de 2021

Parábola del techo estéril

 

El Midras es una breve narración con profundo calado religioso utilizado por los maestros espirituales de Israel para adoctrinar a sus feligreses. Os doy a conocer esto sobre la oración que me parece muy provechoso.

 En una ocasión un rabino invitó a los miembros de una sinagoga a orar durante unos minutos. Al finalizar el rabino fijó sus ojos en el techo durante un tiempo y después les dijo: “he fijado mi mirada en el techo y he visto que todos vuestros rezos quedaron clavados en él, no llegaron hasta Dios porque estaban acompañadas con vuestras mentiras, odios, intrigas, indolencia para perdonar, etc.”

 Posiblemente este buen hombre tenía presente lo que dice el autor del Salmo 5: "El malvado no es tu huésped…". No, no encuentra hospedaje en el corazón de Dios la oración de quién no tiene hospedado en su corazón el perdón al otro ni tiene rectitud en su obrar ni amor a la verdad; no digamos ya cuando uno reza para cumplir con su grupo, comunidad o movimiento...

 Pidamos al Señor que nos dejemos iluminar y enseñar por Él para que nuestra oración no se pierda en la esterilidad de un techo sino que sea acogida-hospedada por Dios en su corazón… solo así dará su fruto.

P. Antonio Pavía

https://comunidadmariama.blogspot.com/

 

 

jueves, 3 de junio de 2021

LA QUIETUD DE LA TARDE

 

En la quietud de la tarde, llegas envuelto en los sonidos que tú creas, tú en tus criaturas y me siento parte de este lugar donde todo respira paz y todo tiene sentido. 

 Nos llamas aquí a tu lado al terminar el día, te sientas a nuestro lado y nos miras.

 Como si quisieras saber si te hemos visto en nuestras cosas, si hemos dejado que tu mirada y tu luz nos guiaran, si le hemos concedido al día la virtud de transformarnos a través de ti.

 Miramos atrás y recorremos el horizonte de nuestros pasos hoy: seguros del camino caminado y dudosos de haber mantenido los ojos abiertos para verte: no importa. 

 Tú sigues sentado a nuestro lado en la quietud de la tarde, esperando como haces siempre y sabedor que ya hemos resucitado para ti y que lento o rápido seguro el espíritu hoy ha reinventado nuestra vida y la ha acercado a ti, por eso, hoy te conocemos mejor que ayer y mañana, seguro, un poco más, por tu gracia, solo por tu bendita gracia.

 Porque hiciste de tu deseo de que nos parezcamos a ti nuestra esperanza y enredaste en nuestra alma el mayor y más hermoso de los sueños, sentir que nos cambias, que nacemos de nuevo, que ya resucitamos porque te dijimos si y que, cada día, como esta tarde serena, acorta el espacio entre nuestra alma y tus ojos, entre nuestra vida y la vida a tu lado.

 Olga Alonso

https://comunidadmariama.blogspot.com/

 

 

 

 

miércoles, 2 de junio de 2021

Somos UNO

 

Nosotros con Dios somos UNO, lo ha dicho, lo ha dicho... ¡Mirad que suerte! Ya no somos “ciento y la madre” y UNO más; pues no, somos UNO y ya, pero con muchos corazones entre ellos el tuyo y el mío que intentamos tantas “cosas”...

¡Madre mía! Cómo si nos hubiera tocado la lotería pero más alucinante y eterno; además la lotería no te va a tocar pero el dedo de Dios sí, y cuando te toca ya estás metido en el UNO.  

Esto tiene lo mejor y lo peor; lo mejor, que ahí estamos deseando asemejarnos a Jesús y se nos quede algo que ya es poner una pica en Flandes; y lo peor, que seremos atacados por mil flancos, que no es que me importe mucho, pero crear envidia... ¡Pues no veo otra razón para ser diana de algunos! Ni ponemos zancadillas, ni deseamos mal a nadie, ni excluimos en nuestras oraciones a “bichos de dos patas”... Somos geniales.      

Ser cristiano es un reto tremendo, además tienes que cortarte tantas veces que te pasas el día contando del 1 al 10... No quedar por encima ya es algo grande.

En cuanto a la persecución, se empieza a vislumbrar... De momento soy UNA con Dios, ¡Claro! lo digo ahora que no me quitan las uñas; a saber qué sería de mí si lo hicieran... ¡Pufff!, con morfina como si me quitan las orejas, pero a lo bestia... Es que eso duele mucho.

Espero muramos antes de que nos arrebaten de la UNIDAD con Dios.  

Emma Díez Lobo

 

martes, 1 de junio de 2021

Las Fatigas del Alma

 

Sabemos que las fatigas del alma que sufrió Jesús fueron incontables a lo largo de su vida. Nos fijamos en las que sufrió en el Huerto de los Olivos. Dice Mateo que Jesús empezó a sentir tristeza y angustia y que dijo a los suyos: "Mi alma está triste hasta el punto de morir" (Mt 26, 38). Angustias y abatimiento que le habían sido profetizados: "...Por las fatigas de su alma verá luz, se saciara... y justificara (salvará) a muchos...” (Is 53, 11). En su pozo sin fondo de sufrimientos, el Padre "confortó su alma" como se lo había prometido (Sl 23, 3…). Sí, su Padre fue su Buen Pastor que alentó su alma.

 Hablemos de María; la vemos al pie de la Cruz con su alma atravesada como Simeón le había dicho (Lc 2, 35). Con su alma también atravesada estaba en el Calvario el Discípulo Amado. En esto nos parecemos -salvando la distancia- Jesús, María, Juan y… todos los discípulos amados a lo largo de la Historia. Si… todos, por la Gracia y Fuerza  de Dios plantamos - con nuestra alma atravesada- nuestra tienda en la tierra fértil del Calvario… y es que no hay otra forma de ser la Luz del mundo (Mt 5,14).

P. Antonio Pavía https://comunidadmariama.blogspot.com/