martes, 14 de febrero de 2023

Partiendo la Palabra (Is 50, 4-6) Háblame Señor (I)

 


En este texto, Isaías, inspirado por Dios nos ofrece esta profecía tan bella como profunda acerca de Jesús:  " El Señor me ha dado lengua de discípulo para que haga llegar al cansado una palabra alentadora..." 

Degustamos, hambrientos de Vida, una tras otra estas palabras proféticas. Vemos cómo Jesús cumple su misión en el mundo actuando no por su cuenta sino por la de su Padre que le ha enviado. De ahí que nos aclare que las obras que hace, las lleva a cabo en nombre de su Padre (Jn 10,25) Jesús cumple la misión que su Padre le ha confiado de hacer llegar al cansado - sí, a los cansados de la vida- palabras alentadoras, es decir portadoras del Espíritu de Dios.

 Fijémonos que como leímos en el pasaje de Isaías, Jesús, para dar el mundo estás palabras alentadoras necesitó como Discípulo del Padre tener el oído abierto a su Palabra, por eso nos dice: "El Padre que me ha enviado me ha encomendado lo que tengo que decir y hablar (Jn 12,49) Por eso, porque tiene las Palabras de Vida del Padre en su corazón, puede decirnos: "Venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os daré descanso." (Mt 11,28…)

  

P. Antonio Pavía 

comunidadmariamadreapostoles.com

domingo, 12 de febrero de 2023

Hambruna y desigualdad

 


 El mes de febrero nos trae una cita que siempre nos convoca a un compromiso. Se trata de la célebre campaña contra el hambre, que la organización católica Manos Unidas vuelve a proponer cada año, atendiendo a alguno de los múltiples rostros que tiene la pobreza que nos deshumaniza. Hace ya más de seis décadas, un grupo de mujeres de Acción Católica se unió para dar la batalla contra el hambre de pan, hambre de cultura, hambre de Dios. Así nació Manos Unidas. Desde entonces nos ayudan a todos los cristianos a una sensibilización de profundo sentido evangélico, que tiene en su punto de mira los distintos retos con los que nuestra sociedad insolidaria y violenta, sigue aprovechándose de los más pobres y desfavorecidos, esos que son la predilección de Dios y que nos ha querido confiar a nuestras manos. Lo dijo Jesús: venid a mí, benditos de mi Padre, porque tuve hambre, estuve desnudo, fui emigrante, estuve en la cárcel, padecí enfermedad… y lo que hicisteis con cualquiera de los que han sufrido estos desgarros, me lo habéis hecho a mí mismo (Cf. Mt 25).

En esta ocasión, el lema gira en torno a la desigualdad. Hay un tipo de desigualdad que se deriva del punto de originalidad de cada uno de nosotros, por haber sido creados en serio y no en serie. Somos únicos e irrepetibles, y pretender una cierta homologación igualitaria, es lo que se intenta a través de algunas ideologías en curso con sus leyes políticas y sus cantinelas mediáticas. Pero hay otra desigualdad que proviene de la injusticia, de separar en violenta confrontación a hombres y mujeres, a ricos y pobres, al primer mundo de todos los demás mundos. Es contra esta desigualdad contra la que dirigimos nuestra mirada y unimos nuestras manos, para salir en defensa de los derechos del hombre que Dios imprimió en nuestra dignidad de hijos suyos y hermanos entre nosotros.

 Dice la campaña de Manos Unidas de este año: Frenar la desigualdad está en tus manos”. Y comentan cómo hemos de concienciarnos en el inmenso drama de la hambruna y la desigualdad, poniendo en el centro de nuestra mente y nuestro corazón a los millones de personas empobrecidas que viven en una pobreza extrema. Orar por ellas con una oración de intercesión al Padre que puede cambiar los corazones endurecidos. Un tiempo de reflexión profunda que nos llama a una conversión y a vivir con mayor sencillez y generosidad. Nos comprometemos, unidos en el espíritu, para que este mundo pueda lograr una auténtica transformación. Por desgracia, existen estructuras de pecado que operan en el mundo: modelos económicos cuyo fin es la ganancia y no el bien de la persona; explotación y descarte; conflictos bélicos y un largo etc.

 No vale lavarse las manos, pues estaríamos escurriendo el bulto, señalando a otros para que hagan algo, mientras nosotros nos inhibimos de modo cómodo o incluso cobarde, para mirar hacia otro lado a fin de que las imágenes de la pobreza y de la hambruna, no descoloquen nuestras seguridades blindadas de tantos modos.

 Hoy la falta de paz por la abundancia de guerras nos impone un modo de hambre y miseria, como recordaba Francisco recientemente: “Algunos meses atrás, el mundo estaba saliendo de la tempestad de la pandemia. Se vislumbraba un poco de serenidad y entonces la guerra en Ucrania vino a agregarse a las guerras regionales que en estos años están trayendo muerte y destrucción. ¡Cuántos pobres genera la insensatez de la guerra! Dondequiera que se mire, se constata cómo la violencia afecta a los indefensos y a los más débiles. Son millones. La razón se oscurece y quienes sufren las consecuencias son muchas personas comunes, que se suman al ya gran número de indigentes. ¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad? Hay que unir nuestras manos para superar la perniciosa igualdad que nos hace pobres de tantos modos.

 

+ Jesús Sanz Montes

Arzobispo de Oviedo

 

sábado, 11 de febrero de 2023

Partiendo la Palabra Dom. VI T. Ord. (Mt 5, 17-37)

 


Haced lo que Él os diga

 Hoy nos dice Jesús: No he venido a abolir la Palabra sino a dar la plenitud. Sabemos que en la Palabra está la vida (Jn 1,4) y que las Escrituras nos dicen con frecuencia que quien, si guarda la Palabra en su corazón, guarda la Vida. Otra cosa es creernos esto hasta el punto de hacerlo nuestro. Igual que Pedro que chocó con su impotencia a la hora de arriesgarse por Jesús en su Pasión también nosotros, en general, nos vemos bloqueados ante algunas propuestas del Evangelio. 

 Israel conoció este bloqueo del alma y por medio de Isaías, suplicó así a un Dios: ¡Ay, si rasgases el cielo y descendientes! (Is 63, 19) Dios escuchó a su pueblo y se encarnó. Levantado en la Cruz grito al Padre antes de morir: ¡Todo está cumplido!

 Jesús llevo la Palabra - sin los recortes de los tibios- hacia su Plenitud. …como prometió en el Evangelio de hoy. Si; Jesús ha puesto a nuestra disposición la Plenitud de la Vida: El Evangelio de la Gracia y la Fuerza de Dios.

 

  

P. Antonio Pavía 

comunidadmariamadreapostoles.com

 

miércoles, 8 de febrero de 2023

Partiendo la Palabra (Sl 116,10 – 11- II) A Contracorriente

 


En el texto anterior vimos a un fiel israelita, figura de los futuros discípulos de Jesús, que mantuvo su fe a pesar de la impiedad que le rodeaba.

 También hoy los discípulos de Jesús vivimos en un mundo en el que el mal y su hija, la mentira, campean a sus anchas.

 Oigamos pues lo que nos dice Jesús: " Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente discípulos míos, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" (Jn 8,31-32). Nos acercamos a San Pablo a la luz de estas palabras de Jesús. El Apóstol vive en su carne el odio del mundo profetizado por Jesús (Jn 15,18...)  Creció como Discípulo de Jesús a base de persecuciones y desprecios incluso de parte de " falsos hermanos " (2 Co 11,26).  Sin embargo el testimonio que nos legó desde la cárcel donde estaba prisionero es para enmarcar en letras de oros. Lo leemos: " He combatido el buen combate, he llegado a la meta en mi carrera, he mantenido la fe " (2 Tm 4,7).

 Tal y como había dicho Jesús, Pablo se mantuvo en la Palabra, en la fe. El que guarda en Evangelio en su corazón, incluso cuando arrecia el vendaval de la persecución, sabe lo que es estar sostenido y amado por su Buen Pastor (Jn 10, 27-28).

 

P. Antonio Pavía

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martes, 7 de febrero de 2023

Déjame vivir un poco más

 

¿Sabes Dios? Quiero vivir un poco más para seguir rezando por los que se van o se fueron hace 1000 años. Me angustia saber que sufren una redención que no imaginaban y solo nuestras oraciones en la tierra les acorta el camino hacia Ti.  

Me pregunto ¿A cuántas almas alcanzarán todas las plegarias de la tierra?, solo sé que cada vez somos menos rezando y muchos más muriendo.      

La regla de tres se ha vuelto inversa. ¿Qué hacer? Yo casi nada por no decir nada con tantos como nos reclaman. Las vocaciones han disminuido, las Iglesias, las misas y los conventos de clausura para la oración, también.      

Si todo el mundo fuera consciente de las necesidades de las almas... Me pregunto si lo harán por mí o por nuestros hijos -yo no estaré- Voy a hacer una pancarta en mi lecho de muerte que diga: ¡Sin oración, no hay solución!, tal que en las “manifas” a ver si resulta y se enteran de una vez.           

Qué importante es pensar en todo esto... Crucemos Puertas Santas, ganemos Indulgencias Plenarias (conceden el Pleno Perdón): Ellos abandonan el purgatorio y a nosotros se nos borran las penas de las culpas perdonadas (en confesión) hasta ese momento. A más Indulgencias menos sufrimientos.        

Ojalá viva lo suficiente para ayudarles y ayudarme, pero son demasiados para tan pocos y aún quedarán menos... 

Mi testamento: Rezarme, aunque no queráis ni sepáis y aprovechad todos los años Santos (Jubileo) que llevan al cielo.   

 

Emma Díez Lobo

lunes, 6 de febrero de 2023

Partiendo la Palabra (Sl 116,10-11) A Contracorriente

 


Entramos en el corazón de un fiel israelita que a pesar de sentir zarandeada su creencia en Dios, por la maldad y mentira que le rodean, se mantiene firme en la fe. Oímos su testimonio: "Tengo fe a pesar de que en mi consternación llegue a decir: todo hombre es mentiroso".

 Este israelita no se considera perfecto, pero le duele el alma que su pueblo, elegido por Dios, desprecia la Sabiduría, recibida de El en su elección, para marcar la diferencia entre el bien y el mal, la verdad y la mentira. Nuestro amigo sufre indeciblemente ante el desinterés de su pueblo por servir seriamente a Dios. 

 Isaías consciente también de esta realidad, denuncia en nombre de Dios al pueblo en términos fortísimos: " Ay de los que llaman bien al mal y mal al bien; los que tienen tinieblas por luz y luz por tinieblas " (Is 5,20)

 Más fuerte es la denuncia de Jesús al decir a unos fariseos que son hijos de Satanás;  el mentiroso y padre de la mentira (Jn 8,44) Esta es la realidad que estaba viviendo el salmista; un  hombre verdaderamente  fiel,  pues a pesar de vivir  a contracorriente,  mantuvo su fe, su fidelidad a Dios.

                                              (Seguimos el miércoles)

 

P. Antonio Pavía

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sábado, 4 de febrero de 2023

Partiendo la Palabra V Dom. T. Ord. (Mt 5, 13-16)

 


Luces en la oscuridad

 Dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la Luz del mundo”; podría haber añadido, lo venceréis, porque yo estoy con vosotros (Mt 28,19-20).

 Os envío como hijos de la luz, (Ef 5,8)  con mi Fuego, para reanimar las almas desoladas; para acariciar con vuestras cálidas manos, soledades, para levantar a los que han plantado su vida en paramos inhóspitos.  Jesús envía a sus discípulos al mundo como regalo suyo. No necesitan reconocimientos de nadie. Tienen bastante con que El, desde el perdón de sus pecados y desde una experiencia más divina que humana, les haya preguntado tres veces como a Pedro: ¿Me amas? y que tras nuestro tembloroso asentimiento nos dijera: ¡Apacienta mis ovejas!

 Dadles, continua Jesús, mis Palabras de Vida y mi Amor...Perdonad sus pecados en mi Nombre. Por eso no necesitamos 6reconocimientos de nadie. No hay dinero para comprar el hecho de que nos haya confiado su Evangelio y la Evangelización.

  

P. Antonio Pavía

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