Es cierto, no lo hago y
mi alma desespera viendo al mundo padecer de ignorancia, de libertinaje, de
injusticia a Dios… No soy ursulina, ni fanática, ni piadosísima, ni voy a misa
todos los días. Nada que me encuadre en santa persona.
Soy crítica, lo
manifiesto, digo la verdad, aviso, me da igual meter “miedo real”, ataco la
falta de interés y ensalzo a mi Dios que también es el tuyo.
A veces creo que alguien
me incita; otras, pienso que si no se enteran de lo que tienen que saber, la
culpa es mía… ¡Como si yo fuera alguien!!!
¡Por Dios! No soy
nadie. Soy como todo el mundo y sin embargo me duelen hasta las almas del
purgatorio ¡Que ni las conozco! Y lo más seguro es que yo acabe en el mismo
lugar que ellas (ojalá no fuera así), pero lo sé, no soy genial.
A muchas personas que escriben,
les pasará lo mismo con el mundo, pero veo que tienen tacto, hablan del bien,
de la salvación; son como suaves y amorosas, redactando textos sublimes… Todo
como muy celestial.
¡Pobre de mí! (como la
canción en San Fermín). ¿Tendré solución? Menos mal que la misericordia es
infinita si no, estaba arreglada.
Bueno amigos, he
escrito sobre mi modo de decir porque hay muchos textos míos y gente que no me
conoce y si en algo se han sentido aludidos, recapacitad como yo, no es por
fastidiar. Sólo deseo que a Dios se le escuche y que no nos vayamos por caminos sin vuelta hacia las
“estrellas”.
Acaba de pasar vuestro
día de homenaje en la tierra, así cada año “In memoriam” de una vida ejemplar
entregada al hombre por Dios.
Muchos de vosotros
llegasteis a celebrar estas 24 horas por otros de los vuestros, cuando aún no
sabíais que os incluirían más adelante. Sois de un material “extraño”,
envidioso y sin par.
¡Qué vidas habéis
tenido, Dios de mi alma! Difíciles a rabiar, llenas de silencios y espanto. Es
que para ser Santo son necesarios unos requisitos… ¡Qué parecéis de otra
galaxia! porque sin nacer con ellos, acudisteis por amor a Dios en salvación
del hombre.
Ninguno de vosotros
cayó en la debilidad de renunciar a la fe, aunque en ello os fuera la vida. ¡Qué
clara teníais la otra!, mejor dicho, que claro os sabíais en brazos de
Dios.
Vuestras vidas tienen
pegamento “súper Glue”, sois magistrales. Y lo mejor: Ahora que no estáis aquí, hacéis más por muchos más que antes.
Hay padres y madres de
familia que os imitan y a pesar de sus desgracias, todo lo asumen en nombre de
Dios y del vuestro. Un canto también para ellos que sin construir conventos, ni
órdenes religiosas, han hecho Iglesia en
su hogar, creando santos de Dios o regalando amor.
Son los santos
desconocidos del mundo, sin fama y a veces sin estampa… Pero a quienes Dios ama
eternamente.
Santos de Dios y del
mundo, Beatificados o no, gracias a todos desde la tierra por vuestra labor, ayuda
y ejemplo.
Por tanto, nosotros también, teniendo en
derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del
pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por
delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por
el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se
sentó a la diestra del trono de Dios.” Hb 12, 1-2
Tu me miras todo el tiempo.
Yo te miro, sólo a veces.
Tus palabras simplemente necesitan que mi vida deje el mundo
y mis ojos te miren.
Y entonces, se desbordan en cascada en los huecos de mi alma
, que te aguarda.
Levanto mis ojos a ti, buscando otro encuentro en el mundo.
Dormido todo lo que me ata al suelo, siento tu aliento
ocupando mi ser.
Y, tras el encuentro, yo a mis quehaceres, y Tú, mirándome.
Siempre mirándome….
Así me aguardas Tú para que, si el mundo me cansa, yo solamente, gire mis ojos y abrace
otro encuentro, donde ya no hay nada más que Eternidad.
¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
He
observado algo que sucede a los que escribimos (como nos encanta…). Es el no darnos
cuenta de que los “textos”, (que no son novelas escogidas ni nada que se busque
por interés), a veces se hacen eternos… NO se leen en su totalidad o se saltan
líneas para llegar al final (si es que se llega).
¡Es
verdad!, a mí me pasa lo mismo como lectora. El siglo XXI tiene la culpa, nos ha
cambiado todo, incluso la vista… Y al que escribe, en cambio, el tiempo se hace
lento y fiel compañero hasta que miras el reloj ¡Susto!
¡Hay
que arreglar esta discordancia entre el lector y el escritor! Seamos claros,
concisos y nada de “rollos geniales” porque acabaremos sin leer una sola
palabra, mientras los de la pluma nos desgañitamos poniendo el alma.
Menos
alma, más “miga clara” y menos palabras para decir lo mismo. Lo digo por mí y
porque me pasa a mí, lo digo por ti y porque no somos monjes ni monjas de
clausura (días de mil horas).
Van
175 palabras y espero no llegar a 250 para decirte que vivas la vida sí, pero
de la mano de Aquel a quien importas más que a nadie. Él te conduce, te calma y
te hará sonreír. Aprovecha tus años para descubrir la Verdad de tu Ser siempre Amado
e Infinito.
247
palabras… ¡Ufff, qué sudores! Pero quería decirte: ¡Cuenta con Él!
“Lo
que no se puede conocer de Dios, está a la vista” (San Pablo).
La Parroquia de la Santa
Cruz en Madrid, sede de las Hermandades de Real Congregación de Esclavos de Nuestra
Señora de los Siete Dolores, Santísimo Cristo de la Agonía y Descendimiento de
la Santa Cruz y de la Santa Cruz del Voto de Canjáyar, en Madrid, nuestro
centro de espiritualidad, acogió, en el
día de ayer, sábado 26 Septiembre de 2015, a peregrinos de Tarrasa, Canjáyar,
Almería y Madrid, uniéndose en comunión fraterna para celebrar conjuntamente, el
décimo quinto aniversario de las Hermandades filiales de Tarrasa y Madrid, el 334 aniversario de la Hermandad matriz de la Santa Cruz del voto de Canjáyar y el 75 aniversario de la reposición de la imagen de María Santísima de los Sietes
Dolores.
Encuentro histórico y signo de nuestro tiempo con huellas de futuro que sostiene y alienta
la presencia de Dios, que se inició
con un acto Sacramental, seguido de una
comida de hermandad, una muy solemne
celebración litúrgica y un camino donde mirar con los ojos del corazón y vibrar de fe y devoción al paso de la Santa
Cruz del Voto de Canjáyar y la Virgen de
los Siete Dolores recorriendo algunas calles del Madrid histórico.
Así vivimos ayer y celebramos esos, tan
cacareados, cambios sociales con esperanza, aspiraciones y siendo signos
verdaderos de la presencia en el mundo de la Cruz y de la Santísima Virgen,
según los planes de Dios.
Para celebrar esta
efeméride, fuimos acompañados por el Excmo. y Reverendísimo don Josep Ángel
Saiz Meneses, Obispo de Tarrasa, y don Manuel su secretario, que presidió todos
los actos litúrgicos y de convivencia. Igualmente por los Párrocos de los Templos de la Santa Cruz y San Sebastián de
Madrid y el de Canjáyar.
Numerosas Hermandades y Cofradías representadas por su Directiva, Hermanos
Mayores y Hermanos cofrades de Madrid, Tarrasa y Canjáyar, esta última localidad
acompañada por su Alcalde y Director del
Instituto de Estudios almerienses y por el Ilustrísimo don Emilio Esteban
Hanza, Hijo predilecto y Cronista Oficial de Canjáyar. Los acordes musicales
fueron interpretados por la Banda
Agapito Verdeguer.
Estas son las huellas que
marcan nuestro futuro. Invocación,
oración, evangelización, alabanza y anhelo de los que hemos experimentado la divina cercanía
protectora cantando en acción de gracias la identidad religiosa de un pueblo y
sus profundas esperanzas, el gozo de la solidaridad y del bien que congrega
para contar a las futuras generaciones lo que Dios hizo y hará en su favor para
crear un mundo más humano en hermandad.