miércoles, 18 de febrero de 2026

¿Te animas a probar este ayuno?

 



Esta Cuaresma quizá el ayuno más difícil no sea el de la comida.

 Puede que sea el de las palabras.

El Papa León XIV propone vivir la Cuaresma como un camino para volver a poner a Dios en el centro. Escuchar y ayunar van juntos: escuchar para salir del ruido, ayunar para vaciar el corazón de aquello que impide amar.

El ayuno no trata solo de renunciar a algo material. Es aprender qué hambre llevamos dentro. Es ordenar deseos. Es abrir espacio para Dios y para los demás.

 Y aquí llega una propuesta muy concreta:

el ayuno de las palabras.

Ayunar del juicio rápido.

Ayunar de la crítica constante.

Ayunar de hablar mal de quienes no están presentes.

Ayunar de palabras que hieren o dividen.

 Vivimos en un mundo que nos empuja a opinar rápido, a reaccionar sin escuchar, a corregir antes de comprender. Pero muchas veces la conversión empieza en la lengua.

 Una palabra puede destruir.

Y una palabra puede sanar.

 Este ayuno no busca silencio vacío. Busca un corazón más libre. Un lenguaje más humilde.

  Una mirada más misericordiosa.

Tal vez el reto de esta Cuaresma sea sencillo y profundo a la vez:

Hablar menos para amar mejor.

 Criticar menos para comprender más.

Juzgar menos para dejar que Dios actúe.

Cuando cambia el modo de hablar, cambia también el corazón.

¿Te animas a probar este ayuno?

 

Jesús Silva

 

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