lunes, 19 de enero de 2026

Hoy el mundo nos enseña a vivir rápido:

 


Rápido para tener, rápido para disfrutar, rápido para aparentar.

Pero casi nunca nos pregunta para qué vivimos.

Muchos jóvenes sienten un vacío, incluso cuando “lo tienen todo”.

Y no es porque les falte algo material,

sino porque el corazón humano fue hecho para lo eterno.

Jesús nos recuerda que esta vida no es el final del camino.

Que hay un cielo que nos espera.

Y no como una fantasía, sino como una promesa real.

Cuando olvidamos el cielo, vivimos sin rumbo.

Cuando lo recordamos, nuestra vida cobra sentido.

El cielo no nos aleja de la realidad,

nos enseña a amar mejor,

a resistir en los momentos difíciles

y a no rendirnos cuando caemos.

Joven, tu vida no es un error ni un accidente.

Dios soñó contigo para algo grande.

No te conformes con vivir solo para hoy

cuando fuiste creado para siempre.

 

(F) Católicos Cool

No hay comentarios:

Publicar un comentario