martes, 24 de febrero de 2026

Seguir a Jesús

 



 Sígueme y te haré pescador de hombres (Mateo 4:19). Con estas palabras, Jesús nos hace una invitación que es tan sencilla como profunda. No nos pide que tengamos todas las respuestas ni que seamos personas perfectas; solo nos pide que caminemos con Él.

 Al decir "sígueme", Jesús nos invita a soltar nuestras "redes", que representan esas preocupaciones, miedos o rutinas que a veces nos mantienen estancados en el mismo lugar. Es un llamado a confiar en que Él sabe hacia dónde nos lleva. Lo más hermoso es que Él añade: "Yo te haré". Esto significa que nosotros no tenemos que fabricar el cambio por nuestra propia fuerza; es Su amistad y Su guía la que nos va transformando poco a poco en una mejor versión de nosotros mismos.

 Finalmente, el objetivo es convertirnos en "pescadores de hombres". Esto no es más que cambiar nuestra mirada: dejar de enfocarnos solo en nuestras propias necesidades para empezar a mirar con amor a quienes nos rodean. Ser un pescador de hombres es usar nuestra vida para "rescatar" a otros con palabras de aliento, con ayuda sincera y compartiendo la esperanza que hemos encontrado. En resumen, seguir a Jesús es el inicio de una aventura donde dejamos de vivir para lo pasajero y empezamos a vivir por lo que realmente tiene valor eterno: las personas.


 Joven a Joven

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario