viernes, 9 de agosto de 2019

Redimidos





Hay que sentirse redimido para poder dar amor.

Hay que haber experimentado tu paso limpio por nuestra debilidad 
para poder explotar en misericordia.

“Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo”, dijiste a Pedro.

La razón de tu venida es pasar por nosotros, derramando tu agua.

Tu agua, o Palabra que limpia, que libera.

Damos amor porque lo recibimos de Ti cuando nos habitas.

Cuando, arrodillados, te pedimos que nos salves.

Cuando dentro de nosotros te escuchamos trabajar para volver a nacer.

Solo después de que Tú nos muestres nuestra miseria, estamos preparados para salir a las calles, y ver en nuestros hermanos, la tristeza de esa carga.

La misma que un día fue nuestra y de la que, sin nada a cambio fuimos y somos liberados por un Padre que sólo aspira a habitar nuestro pobre cuerpo, a fundirse en nuestra alma a ser sus portadores y a conquistar otras almas, que, lo mismo que nosotros, necesitan redención. 

(Olga) 
comunidadmariamadreapostoles.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario