lunes, 30 de enero de 2023

Partiendo la Palabra (Sl 16,1-6) Canto de Victoria

 


!Protégeme Dios mío que me refugio en ti! (Sl 16, 1...) y este israelita puede suplicar así a Dios porque su corazón está con El y por eso le dice: ¡Tú eres mi bien! La fidelidad de este hombre orante nace de su Sabiduría.; conoce muchos hombres que rezan y dan culto a dioses que no son más que ellos, porque fueron inventados por los hombres. Nuestro amigo siente en sus entrañas deseos y amores que superan lo visible y tangible de este mundo; por eso se remite al Dios Vivo que encuentra en las Escrituras. Es impactante esto que le dice: Los dioses y señores de la tierra no me satisfacen.

 Los discípulos de Jesús disfrutamos de las sanas alegrías de este mundo, pero no ponemos nuestro corazón ellas pues se empobrecería paulatinamente. Somos unos débiles, pero tenemos la Sabiduría por la que fijamos nuestros ojos en el Tesoro Incorruptible: ¡¡Dios!! (Jn 6,67-68) Así lo expresó el salmista: " Tú eres el lote de mi heredad mí y mi copa; mi suerte - mi mañana - está en tus manos." (Sl 16, 5...) La referencia a la copa es un canto gozoso a su Fiesta sin fin. (Sl 23,5) Ninguna prueba puede impedir que levantemos sin cesar la copa de la salvación, de la victoria, en nuestra intimidad con Dios.  (Sl 116,13).

                         (Continuamos este miércoles)

 

 P. Antonio Pavía

comunidadmariamadreapostoles.com

 

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