sábado, 7 de mayo de 2022

Domingo IV de Pascua

 

Mis ovejas escuchan mi Voz

 

Este domingo celebramos la fiesta de Jesús Buen Pastor.

Dice Jesús: "Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”.

 Partimos estas palabras a la luz de la pregunta que Jesús hizo a los Apóstoles en aquella ocasión en la que después de multiplicar unos panes para miles de personas, éstas, una vez saciado su estómago, le dieron la espalda. Entonces les preguntó si también ellos querían irse, a lo que Pedro, inspirado por el Espíritu Santo dijo: ¿A dónde iremos Señor? ¡Tú tienes palabras de vida eterna! (Jn 6,67-68)

Esta es la razón medular del Discipulado. No seguimos a Jesús porque tenemos un plus de generosidad, entrega, espíritu de sacrificio ... etc., sino porque no nos conformamos con nuestra a veces simplona vida porque deseamos la Verdadera, la Eterna y esto es lo que Jesús promete a sus ovejas en el Evangelio de hoy: "...ellas me siguen y yo les doy la vida eterna".

 Los discípulos de Jesús saboreamos ya en este mundo las primicias de vida eterna al dejarnos conducir por Él, nuestro Buen Pastor que nos apacienta en las verdes praderas - San Agustín las identifica con sus palabras - con sus fuentes de aguas vivas … etc., y cuando nos acosan las noches oscuras... ¿Quién no las tiene con o sin fe?  Sentimos su presencia amorosa y protectora frente al mal. Así es como Jesús nos lleva hasta el Padre (Sl 23).

 P. Antonio Pavía_

 

https://comunidadmariama.blogspot.com/

 

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